La caída del petróleo marcó este lunes la reacción más fuerte de los mercados internacionales luego de que Donald Trump anunciara una pausa de cinco días en los ataques contra instalaciones energéticas de Irán. La decisión fue tomada como una señal concreta de descompresión en un conflicto que venía presionando con fuerza sobre el precio del crudo y sobre los activos globales.
En ese contexto, el barril de WTI llegó a retroceder 7,7% y tocó los 90 dólares, mientras que el Brent, referencia para Europa y también para la Argentina, bajó casi 10% y perforó de manera momentánea el umbral de los 100 dólares por barril.
Fuerte reacción del mercado
La caída del petróleo se dio después de varios días de extrema volatilidad, en medio de un escenario internacional marcado por la incertidumbre geopolítica. Hasta antes del anuncio de Trump, el crudo había escalado hasta valores cercanos a los 113 dólares por barril, impulsado por la escalada militar y por el impacto del cierre del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
La baja del crudo fue acompañada por una mejora en el humor financiero. Las principales bolsas del mundo operaron en alza, con avances generalizados en Europa y subas de entre 1,8% y 2,1% en Wall Street. En Estados Unidos, el sector tecnológico encabezó las ganancias y traccionó a los principales índices.
El conflicto sigue abierto
Pese al alivio que generó el anuncio de Washington, el escenario todavía está lejos de normalizarse. La caída del petróleo respondió a una expectativa de menor tensión inmediata, pero el conflicto en Medio Oriente sigue activo y mantiene bajo presión a los mercados.
Irán e Israel continúan con posiciones duras y sostienen advertencias cruzadas, lo que deja abierta la posibilidad de un nuevo deterioro en la región. Por eso, aunque el crudo corrigió con fuerza en la jornada, los inversores siguen atentos a cualquier novedad que pueda volver a alterar la oferta energética global.