La víctima se quito la vida
La Cámara de Apelaciones y Garantías de Lomas de Zamora concedió la eximición de prisión a una de las tres mujeres gitanas acusadas de estafar a una peluquera de 30 años. Las sospechosas permanecen prófugas desde enero, tras quedarse con todos sus ahorros, unos 14 millones de pesos. La mujer se suicidó después de descubrir el engaño.
Fuentes judiciales informaron que los jueces de la Sala 3 fundamentaron la medida en que la imputada no registra antecedentes penales y en que la pena prevista para el delito que se le atribuye es considerada baja.
Las tres acusadas permanecen prófugas desde el 20 de enero, cuando escaparon con el dinero tras concretar la maniobra contra la joven peluquera. Los investigadores temen que en los próximos días otro de los abogados defensores presente un planteo similar ante la Cámara y que también obtenga una resolución favorable.
Sin embargo, una de las tres sospechosas cuenta con antecedentes penales, por lo que se estima que difícilmente pueda acceder a una eximición de prisión.
En paralelo, trascendió que la policía realiza operativos de búsqueda en al menos dos provincias del interior del país para intentar dar con el paradero de las acusadas.
CÓMO FUE LA MANIOBRA de las gitanas
El hecho comenzó el 15 de enero, cuando tres mujeres gitanas se atendieron en la peluquería de Merlín Díaz, una ciudadana peruana de 30 años. El local funcionaba en la esquina de San Juan y Olimpo, en el barrio Olimpo de Ingeniero Budge.

De acuerdo con los investigadores, las mujeres lograron generar un vínculo de confianza con la víctima y le aseguraron que tenía un “trabajo malicioso” en su contra que impedía que el negocio prosperara. Con ese argumento coordinaron varios encuentros para quitarle la supuesta maldición y regresaron al menos dos veces más a la peluquería.
La mujer le comentó a su pareja sobre las visitas de las supuestas curanderas y sobre la “limpieza” que, según le explicaban, debían realizar sobre el dinero para que el negocio prosperara. Sin embargo, el hombre le pidió que no creyera en lo que le decían. A pesar de esa advertencia, Díaz continuó en contacto con ellas sin volver a mencionarlo en su casa.
LA ESTAFA Y LA MUERTE DE LA VÍCTIMA
El 20 de enero las acusadas regresaron al local y le indicaron que debían realizar la “limpieza” sobre el dinero que tenía guardado para terminar con la supuesta maldición.
Para ese momento ya habían logrado ganarse su confianza, por lo que la peluquera les entregó todos los ahorros familiares, que ascendían a 14 millones de pesos. El acuerdo consistía en que ellas realizarían un “trabajo” sobre los billetes y luego se los devolverían.
Con el paso de las horas, las mujeres dejaron de responderle los mensajes y la víctima comenzó a darse cuenta de que había sido estafada. Aun así, continuó enviándoles textos en los que les pedía que le devolvieran el dinero y en uno de ellos les advirtió que, si no lo hacían, bebería una botella de ácido muriático. Pese a eso, la mujer con la que chateaba leía los mensajes pero no le respondía, según indicaron los invesigadores.

Ese mismo día, Merlín Díaz bebió ácido muriático y poco después pidió ayuda a su pareja al sentirse descompuesta.
El hombre la trasladó al hospital, donde finalmente falleció. Durante el trayecto le confesó que las mujeres a las que había mencionado anteriormente la habían estafado y le pidió perdón. “Dejó cartas incriminando a estas mujeres y le pidió que revisara sus chats para entender lo que había ocurrido”, precisaron los investigadores.
LA INVESTIGACIÓN Y LAS ACUSADAS
Tras la muerte de la joven, la UFI 19 de Lomas de Zamora inició una investigación que incluyó el análisis de cámaras de seguridad de la zona, lo que permitió confirmar la presencia de las sospechosas en la peluquería.

Una empleada del local también aportó información sobre las visitas de las mujeres y relató que llegó a escuchar algunas oraciones y rezos que le hacían repetir a la víctima durante esos encuentros.
A partir del estudio de las grabaciones, distintas tareas de campo y la trazabilidad del número telefónico utilizado para comunicarse con la víctima, los investigadores lograron establecer las identidades de las acusadas.
Las mujeres, además, habrían utilizado identidades falsas. Cuando la Policía realizó cuatro allanamientos en el barrio La Perla, en Temperley, no logró encontrarlas.
Ante esa situación, y a pedido del fiscal Torrigino, la jueza de Garantías Nº6 de Lomas de Zamora, Laura Ninni, ordenó la detención de Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich. Las tres quedaron imputadas por el delito de estafa.
Las palabras del viudo
La pareja de Merlín Díaz contó que aquel día no tenía idea de que ella estaba en contacto con las mujeres que luego la estafarían. “Yo noté algo extraño porque ella me pidió que me vaya dos horas de mi casa”, expresó.
El hombre aseguró que desconocía la situación que atravesaba su pareja y no sabía que estaba en contacto con las mujeres que la estafarían. “Yo no sabía de las gitanas y que querían entrar acá”, señaló.
“Ese día me abrazó, me dio un beso, yo no sabía que iba a ser el último”, contó a Telenoche visiblemente conmovido.

Celestino, el viudo de Merlín Díaz, relató que mientras estaba trabajando recibió un mensaje de su pareja que le llamó la atención. “Me escribe: ‘Amor, disculpame por lo que te hago enojar, por esconderte cosas’. Yo pensé que era la letra de una canción”, explicó.
Poco después recibió otros mensajes en los que la joven le pedía ayuda y le decía que le dolía mucho, luego de haber ingerido ácido muriático. Cuando llegó a la vivienda la encontró en el piso. “Ella solo me pedía perdón”, afirmó.
Antes de fallecer, la peluquera le reveló que las gitanas le habían robado sus ahorros. “Yo le dije que la plata no importaba y que iba a estar bien”, añadió Celestino.