Argentina atraviesa uno de los niveles más bajos de cobertura de vacunación pediátrica, una situación que genera preocupación entre especialistas y autoridades sanitarias. La caída también impacta en la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), una herramienta clave para prevenir distintos tipos de cáncer.
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Se estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas la contraerán en algún momento. Existen más de cien variantes del virus, aunque alrededor de 40 pueden afectar la zona genital o anal.
La transmisión se produce principalmente por contacto directo entre piel y mucosas durante relaciones sexuales. Un solo contacto puede ser suficiente para adquirir el virus. A diferencia de lo que se creía en el pasado, no se transmite por compartir objetos ni por el uso de baños públicos.
“El VPH es muy común y muchas veces no presenta síntomas. Por eso la información y la prevención resultan fundamentales”, explicó la médica María Cecilia Torroija, quien destacó la importancia de hablar del tema sin prejuicios y acompañar a las familias desde el sistema sanitario.
Riesgos asociados al VPH
En la mayoría de los casos, el organismo elimina el virus de forma natural. Sin embargo, cuando la infección persiste puede provocar diferentes tipos de cáncer.
Las estadísticas indican que cerca del 99% de los casos de cáncer cervicouterino están relacionados con el VPH. En Argentina, este tipo de cáncer es el tercero más frecuente entre las mujeres y una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres jóvenes. También puede generar cáncer de ano, vagina o vulva.
Aunque no existe un tratamiento que elimine el virus, sí hay herramientas para prevenirlo. Entre ellas se destacan la educación sexual integral, el uso de preservativo, los controles ginecológicos periódicos y la vacunación.
Caída en la vacunación pediátrica
La preocupación actual se vincula con la baja cobertura de vacunación pediátrica en Argentina, que forma parte de una tendencia descendente registrada en la última década.
Datos recientes del Ministerio de Salud indican que en 2025 las coberturas nacionales promedio se ubicaron entre el 70% y el 85%. Además, existen diferencias importantes entre provincias.
El principal problema no es el inicio de los esquemas, sino su finalización. Muchos niños comienzan a vacunarse, pero no completan las dosis o refuerzos necesarios.
“Argentina tiene uno de los calendarios de vacunación más completos de la región. El desafío hoy es lograr que se cumpla”, señaló el pediatra Fernando Burgos, del Hospital Austral. El especialista remarcó la importancia de revisar el carnet de vacunación en cada consulta médica.
La segunda infancia, el punto más crítico
Uno de los momentos más preocupantes del calendario aparece a los cinco años. Las coberturas de refuerzo de triple viral y varicela rondan apenas entre el 45% y el 47%.
Esto implica que más de la mitad de los niños no recibe las dosis necesarias para prevenir enfermedades que aún circulan. Los especialistas advierten que esta situación podría facilitar el regreso de patologías que el sistema sanitario argentino había logrado controlar.
Según Burgos, a medida que los chicos crecen disminuyen las consultas pediátricas y eso impacta directamente en la vacunación.
El impacto en la vacuna contra el VPH
La tendencia también se observa en la adolescencia. En 2024 la cobertura de la vacuna contra el VPH alcanzó solo el 55,5% en mujeres y el 50,9% en varones a nivel nacional.
La caída es aún más evidente si se analizan los últimos años. Entre 2015 y 2024, la cobertura descendió del 87% al 55% en mujeres y del 71% al 51% en varones.
Especialistas advierten que mejorar la cobertura de vacunación pediátrica y garantizar el cumplimiento del calendario nacional es clave para evitar el resurgimiento de enfermedades prevenibles y proteger la salud pública.