El sindicato ferroviario La Fraternidad confirmó un paro nacional de trenes por 24 horas para el próximo jueves 5 de febrero, en reclamo por la falta de avances salariales y por las condiciones de seguridad del servicio. La medida fue ratificada por su secretario general, Omar Maturano, quien además reclamó un rol más activo de la CGT frente al debate de la reforma laboral en el Congreso.
Más allá del reclamo puntual del sector ferroviario, Omar Maturano aprovechó el conflicto para marcar posición frente a la conducción de la CGT, en un contexto atravesado por la discusión de la reforma laboral que el Gobierno planea llevar al Congreso. Sin mencionarlos directamente, cuestionó la ausencia de un ámbito de diálogo entre el Ejecutivo, los sindicatos y las empresas, y remarcó que se trata del primer gobierno desde el regreso de la democracia que no convocó a la CGT tras asumir.
En ese marco, el dirigente fue explícito al reclamar un cambio de actitud por parte de la central obrera. “Quiero que pasen al frente sin titubear”, sostuvo, y pidió que la CGT deje de lado cualquier postura expectante para asumir un rol activo, con la organización sindical como eje de la “resistencia” frente a las modificaciones propuestas en la legislación laboral.
Según explicó Maturano, la decisión responde a “la falta de seguridad” en las vías y en las formaciones, y a que el Gobierno “pisó las paritarias”. En ese sentido, afirmó: “No hay paritaria libre desde diciembre” y sostuvo que las negociaciones salariales están condicionadas por el Ejecutivo.
La protesta se extenderá durante 24 horas y afectará a todos los servicios ferroviarios de pasajeros, incluidos los trenes urbanos del Área Metropolitana de Buenos Aires y los de media y larga distancia. Desde el gremio señalaron que, de no alcanzarse una propuesta salarial superadora antes de la fecha prevista, la medida se llevará adelante sin excepciones.
En declaraciones radiales a Splendid AM 990, Maturano detalló los motivos del conflicto: “Hay falta de seguridad y desidia por parte del Gobierno hacia la empresa. No sé si será para bajarle el precio como hacen con todos. Además, a nosotros nos pisaron las paritarias y ellos te obligan a firmar lo que quieren y nosotros, como buenos boludos, para mantener la paz social, lo aceptamos y ya nos hinchamos los huevos”.
El dirigente sindical también advirtió que, una vez finalizada la conciliación obligatoria, evaluarán nuevas medidas de fuerza. “Verán qué hacen”, señaló, y agregó que en marzo, “cuando la gente vuelva a trabajar y los chicos a clases”, podrían realizar otro paro. En ese contexto, afirmó: “En un año perdimos el 50% del sueldo, por no decir el 60%”.
En relación al estado del sistema ferroviario, Maturano aseguró que “todas las vías están mal” y que, por ese motivo, algunas formaciones deberán circular “a 1 kilómetro por hora”. Además, indicó que los trenes de carga “descarrilan 3 veces por día” y que se gasta “más en el carrilador que lo que gana el ferrocarril”.
Sobre el futuro del sector, concluyó: “Está todo roto, todo patas para arriba. Y los privados van a querer comprar los trenes, pero a un costo más barato porque no lo están cuidando. Una concesión es más barata donde los interesados pongan las reglas y no las ponga el Gobierno”.
Desde La Fraternidad remarcan que la medida busca forzar una recomposición salarial que permita recuperar el poder adquisitivo perdido en un contexto de alta inflación y cuestionan que las ofertas presentadas hasta el momento no dan respuesta a esa situación.