El escritor de terror Patricio Scarfo visitó Estamos Conectados en el canal de MODO TV y compartió leyendas urbanas de Lomas de Zamora y sus alrededores. También recordó sus primeros pasos en la escritura como alumno de la Media 13 y adelantó su próximo proyecto literario.
Una casa donde un cartero veía personas que, según los vecinos, no vivían allí. Un antiguo bar del que se escucharían risas y golpes de bolas de billar. Una niña que aparecía en las cámaras de un hospital, pero que un vigilador no podía encontrar en los pasillos. Esas fueron algunas de las historias que el escritor Patricio Scarfo compartió durante su visita a Estamos Conectados, el programa de Lomas Conectado.
En un especial dedicado a Halloween, el autor de cuentos de terror y de la novela Treinta y tres conversó con el equipo sobre su vínculo con la literatura y los misterios que circulan de boca en boca por los barrios. Los relatos fueron presentados durante la charla como leyendas y testimonios de terceros, sin que eso permita dar por comprobados los supuestos fenómenos paranormales.
Una vocación que empezó en la Media 13
La relación de Scarfo con la lectura comenzó de chico, impulsada por su mamá. Sin embargo, su primera experiencia como escritor llegó durante su paso por la Media 13 de Lomas de Zamora, cuando una profesora les propuso a los alumnos escribir un cuento.
Su historia era de ciencia ficción y tenía como protagonistas a sus propios compañeros, enfrentados a unos extraterrestres. Pero aquel trabajo tuvo un destino inesperado: según recordó, a la docente le robaron el bolso donde llevaba el cuento y nunca pudo calificarlo.
Aunque ese primer texto se perdió, las ganas de escribir permanecieron. Scarfo publicó un libro en 2012 y contó que en 2020 encontró más tiempo para dedicarse a la escritura. Después llegaron las reseñas en redes sociales, las narraciones de sus cuentos en YouTube y nuevas oportunidades para compartir su trabajo con públicos de otros países.
Entre sus influencias mencionó a Edgar Allan Poe y Agatha Christie. El interés que une sus lecturas y sus propias historias, explicó, es la atracción por aquello que no tiene una respuesta clara: “A mí me gusta mucho lo que es el misterio, eso de no saber”.

La casa de Cerrito y las figuras que veía un cartero
Una de las leyendas locales que relató transcurre en la calle Cerrito. Según la versión que compartió, un cartero comenzó a observar siempre a las mismas dos personas en una vivienda: una mujer mayor con aspecto de jardinera y un hombre vestido de negro.
El trabajador los saludaba, pero nunca obtenía respuesta. La inquietud apareció cuando consultó a los vecinos y estos le aseguraron que en esa casa no vivía nadie.
Scarfo contó que, de acuerdo con el relato, otros habitantes de la zona también habrían visto a esas figuras, siempre con la misma ropa y una apariencia antigua, especialmente al caer el sol.
La historia continuó incluso después de la demolición de la vivienda. Según esa versión, en el lugar quedó un garaje y las supuestas apariciones siguieron alimentando los comentarios del barrio. El escritor aclaró que se desconocía quiénes eran aquellas personas o qué les habría ocurrido.
Una antigua vivienda de Villa Galicia
Durante la conversación también surgió la historia de una casa de estilo inglés ubicada en Villa Galicia, vinculada en la tradición oral con presuntas apariciones.
Scarfo mencionó que el temor era tal que algunas personas preferían cruzar de vereda para evitar pasar por su frente. Según la leyenda que relató, allí habría vivido un trabajador ferroviario que murió de manera trágica.
El escritor señaló cómo ese tipo de versiones crece con el boca a boca: una historia se transmite entre vecinos y termina formando parte de la manera en que el barrio recuerda un lugar.
El bar donde la noche parecería continuar
Otro de los relatos tuvo como escenario un antiguo bar con billares cercano a la estación de Lomas de Zamora. En este caso, el misterio no estaba relacionado con figuras que alguien aseguraba haber visto, sino con sonidos que, según contó Scarfo, se escucharían desde el lugar cerrado.
Ruidos de copas, risas, carcajadas y el golpe de las bolas de billar componían la escena que describió durante la entrevista.
“Como si se hubiera mantenido en el tiempo”, expresó el escritor al explicar la imagen que propone esa leyenda: un espacio que, para quienes pasan por afuera, pertenece al pasado, pero donde la actividad parecería continuar.
La charla giró entonces alrededor de una idea frecuente en los relatos de fantasmas: lugares que conservarían una especie de huella de lo que alguna vez ocurrió allí.

La niña de las cámaras de un hospital
La historia más extensa transcurrió en un hospital público de Zona Sur cuyo nombre Scarfo prefirió reservar. Según explicó, el relato le llegó a través de un amigo que trabajaba en el sector gastronómico del establecimiento.
Todo habría comenzado una noche, cuando un empleado de seguridad recibió por radio el aviso de que había una niña sola en un área de internación. Su compañero la observaba a través de las cámaras y le pidió que se acercara.
Pero, al llegar, el vigilador no encontró a nadie. Desde la sala de monitoreo, la respuesta fue desconcertante: le aseguraban que la niña estaba a su lado.
De acuerdo con la narración, el trabajador regresó a la sala de cámaras y allí vio en la pantalla a la pequeña, parada en el mismo sector que acababa de recorrer. Cuando volvió a buscarla, otra vez no pudo encontrarla.
Scarfo utilizó nombres ficticios para los protagonistas y contó que ambos terminaron dejando sus trabajos. Siempre según esa versión, uno de ellos habría comenzado a ver a la niña también fuera del hospital. El propio escritor dejó abierta la incertidumbre sobre lo sucedido y sobre cuánto pudo influir el miedo en esa experiencia.

Del terror a sus próximos libros
Además de compartir leyendas, Scarfo habló de su producción literaria. Describió Treinta y tres como una novela ambientada en Buenos Aires sobre un asesino serial que ataca a personas vinculadas con distintas religiones, cuyos personajes esconden secretos. Durante la entrevista advirtió que se trata de una obra para mayores de 18 años por la intensidad de su contenido.
También adelantó un proyecto que, según anunció, prevé publicar en marzo de 2027. Tendrá como protagonistas a una médium y un médico jubilado que investigan casos paranormales, combinando relatos de supuestos sucesos con una trama de ficción.
Su visita dejó un recorrido por historias que convierten calles, viviendas y edificios cotidianos en escenarios de misterio. La entrevista completa forma parte del último programa de Estamos Conectados, disponible en el canal de YouTube de Lomas Conectado.