El uso de efectivo en Argentina cae con fuerza: las extracciones mensuales bajaron de 99 millones a 46 millones en dos años
El uso de efectivo en Argentina atraviesa una fuerte caída, impulsada por el crecimiento de los pagos digitales, las transferencias bancarias, los códigos QR y las tarjetas. La tendencia también se refleja en los cajeros automáticos, donde las extracciones de dinero se redujeron más de la mitad en apenas dos años.
Los datos del Banco Central (BCRA) muestran la magnitud del cambio. En julio de 2024 se registraban alrededor de 99 millones de extracciones mensuales. Dos años después, la cifra descendió a 46 millones de operaciones. La mayor parte de la caída corresponde a los cajeros automáticos tradicionales. Estas máquinas pasaron de cerca de 90 millones de retiros mensuales a poco más de 40 millones durante el mismo período.
El avance de las billeteras virtuales y las nuevas alternativas de pago modificó los hábitos de los consumidores. Cada vez más personas realizan sus compras sin necesidad de llevar billetes, una tendencia especialmente marcada entre los jóvenes.

Por qué cada vez se usa menos el cajero automático
La disminución de las extracciones responde a varios factores. Uno de ellos fue la incorporación del billete de $20.000 en noviembre de 2024, que permitió retirar mayores cantidades de dinero con menos billetes. Sin embargo, la inflación redujo su poder adquisitivo y limitó el efecto de esa medida. Por eso, el aumento de la denominación no alcanza para explicar por sí solo la fuerte caída de las operaciones.
También influye el límite de extracción de $60.000 que se aplica a los retiros que los cajeros deben entregar a clientes de otras entidades bancarias. Esta restricción puede resultar insuficiente para quienes necesitan disponer de sumas más elevadas.
En paralelo, los bancos avanzan con estrategias para ampliar sus servicios digitales y reducir la dependencia de la infraestructura física. Las aplicaciones móviles permiten transferir dinero, pagar servicios y realizar operaciones que antes requerían una visita a una sucursal.
También cae el retiro de efectivo en comercios
Los cajeros automáticos no son la única vía para obtener dinero en billetes que perdió usuarios. El retiro de efectivo en supermercados, farmacias, estaciones de servicio y otros comercios también registró una baja. Según los datos disponibles, estas operaciones pasaron de unos 7 millones mensuales a poco más de 3 millones en dos años.
Aunque retirar dinero en la línea de cajas continúa siendo una alternativa para los consumidores, su crecimiento no logró compensar la caída de las extracciones tradicionales. El escenario refleja una transformación más amplia en la forma de administrar y utilizar el dinero. Los consumidores recurren cada vez más a medios electrónicos para sus gastos cotidianos, mientras que el efectivo pierde participación en las transacciones comerciales.
En los supermercados, el efectivo representa cada vez menos ventas
Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) también muestran el retroceso de los billetes en las compras de supermercado. A comienzos de 2021, el efectivo representaba el 32,5% de las ventas. En junio de 2026, su participación se había reducido al 16,6%, prácticamente la mitad en poco más de cinco años.
La caída contrasta con el avance de otros medios de pago, como las transferencias, los códigos QR y las billeteras virtuales. Este conjunto de alternativas aumentó su participación del 5,3% al 15,6% durante el mismo período. Las tarjetas de crédito también ganaron terreno.
Su participación pasó del 35,1% al 41,9%, favorecida por los programas de descuentos, las promociones bancarias y los beneficios que ofrecen las grandes cadenas comerciales. El débito, por su parte, mantuvo una participación cercana a una cuarta parte de las operaciones. La evolución de los medios de pago confirma que el menor uso de efectivo en Argentina no se limita a las extracciones bancarias. También se observa directamente en los hábitos de compra de los hogares.
Los bancos reducen sucursales y priorizan los canales digitales
La transformación del sistema de pagos también modifica la estrategia de las entidades financieras. Para los bancos, mantener una amplia red de sucursales y cajeros automáticos dejó de tener la misma importancia que años atrás.
Las estadísticas oficiales indican que Argentina cuenta con al menos 500 sucursales bancarias menos que hace cinco años. Las fusiones entre entidades y el avance de los bancos digitales contribuyeron a esta reducción.
Al mismo tiempo, la cantidad de cajeros automáticos se mantiene relativamente estable, entre 19.000 y 20.000 unidades. Su funcionamiento requiere gastos de mantenimiento, seguridad y abastecimiento de efectivo.
Frente a esos costos, las entidades destinan cada vez más recursos a mejorar sus aplicaciones, ampliar las operaciones online y ofrecer servicios que puedan utilizarse desde un celular.
La tendencia también alcanza a la banca pública, que enfrenta el desafío de modernizar sus canales digitales sin descuidar la atención de quienes dependen de las sucursales físicas, especialmente en localidades pequeñas y zonas periféricas.
En este contexto, el crecimiento de los pagos digitales y la caída de las extracciones anticipan un cambio estructural en el sistema financiero argentino. El efectivo sigue siendo una herramienta importante, pero pierde protagonismo frente a alternativas más rápidas y accesibles para las compras diarias.