Dos lobos marinos aparecieron en la ribera de Quilmes en menos de una semana y en los dos casos tuvo que intervenir el municipio.
El primero fue hallado el martes 6 de octubre en las escalinatas cercanas al Centro Tradicionalista El Fortín. El segundo, el 12, en la zona de Cervantes y 26.
En ambos casos actuaron agentes de la Subsecretaría de Zoonosis y Protección Animal del municipio, que pusieron a los animales a resguardo. Los dos fueron derivados a la Fundación Temaikèn, donde reciben cuidados.
Por qué aparecen
Conviene decirlo con honestidad: ninguna de las fuentes oficiales explicó la causa de estas apariciones, y acá no vamos a inventar una.
Lo que sí puede señalarse es que la presencia de fauna marina en la costa del Río de la Plata no es un hecho insólito. Los lobos marinos de un pelo remontan el estuario, y los ejemplares jóvenes son los que con más frecuencia terminan varados o desorientados lejos de las colonias.
Dos casos en seis días, sin embargo, es una frecuencia que merece una explicación oficial.
Qué hacer si encontrás uno
- No acercarse ni tocarlo. Son animales silvestres y el contacto humano les genera estrés.
- No intentar devolverlo al agua. Un animal varado suele estar debilitado o enfermo, y meterlo al río puede empeorar su situación.
- No darle de comer ni mojarlo.
- Mantener a los perros alejados.
- Avisar a Zoonosis del municipio o al 911 y esperar al personal especializado.
En los dos casos de Quilmes fue exactamente eso lo que permitió que los animales terminaran en manos de especialistas y no en una situación peor.