Lanús declaró por unanimidad la emergencia climática, sanitaria e hídrica por 180 días ante el Súper Niño. Qué se espera en la Zona Sur y cómo prepararse
El Concejo Deliberante de Lanús aprobó por unanimidad, el miércoles 10 de septiembre, una ordenanza enviada por el Ejecutivo municipal que declara por 180 días la emergencia sanitaria, climática e hídrica en todo el distrito por el «Super Niño». El fenómeno de El Niño, rebautizado como «Súper Niño», se encamina a una de sus ediciones más intensas en décadas, y la primavera es la estación en la que más se hace sentir sobre el centro y el este del país.
La medida no es simbólica. Una declaración de emergencia de este tipo habilita al municipio a contratar de manera directa bienes, servicios, obras e insumos que necesite para responder a una contingencia, sin pasar por los plazos de una licitación. En términos concretos: si un temporal tapa un conducto, rompe una bomba o deja familias sin techo un sábado a la noche, la Municipalidad puede comprar y contratar en el momento.
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Qué dice el pronóstico y por qué preocupa
El Servicio Meteorológico Nacional estima una probabilidad elevada de que las condiciones de El Niño se sostengan durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre y alcancen categoría fuerte o muy fuerte. El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense fue más lejos: habla de más del 90% de probabilidad de que el evento llegue a la categoría «Muy Fuerte» y de que se ubique entre los episodios más intensos registrados desde 1950.
Lo que traduce esa estadística al barrio es bastante más simple: más frecuencia de lluvias, más tormentas severas, ráfagas, granizo, anegamientos temporarios, desbordes de cursos de agua y saltos bruscos de temperatura.
Un informe de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, difundido esta semana, agrega un dato que explica por qué el conurbano aparece en el mapa de riesgo aun sin ser la zona de lluvias más extremas. La región más comprometida es el Litoral —Misiones, Corrientes, el este de Formosa, Chaco y Santa Fe—, pero la provincia de Buenos Aires figura entre las áreas vulnerables por una razón estructural: el agua acá drena lento, y cuando las tormentas se encadenan una detrás de otra el suelo no llega a absorber.
«Todos estos impactos se van a intensificar en los próximos meses porque la primavera es cuando este fenómeno se manifiesta con mayor fuerza», advirtió la investigadora del CONICET y profesora emérita de la UBA Matilde Rusticucci.
A eso se suma el punto de partida. Según el relevamiento provincial, 58 de los 92 municipios bonaerenses superaron durante 2026 sus promedios históricos mensuales de precipitación, y en diez distritos el excedente hídrico pasó el 50%. No se arranca la primavera con los suelos secos: se arranca con la esponja bastante llena.
Qué está haciendo la región
La declaración de Lanús no es un movimiento aislado. El viernes 5 de septiembre, diez municipios del sur y el oeste del conurbano se reunieron en el Centro de Operaciones Municipales de Almirante Brown, convocados por la Defensa Civil bonaerense, para coordinar protocolos ante el fenómeno. Estuvieron Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, Lanús, La Matanza, Almirante Brown, Quilmes y Lomas de Zamora.
De esa mesa salieron los puntos que ordenan la respuesta provincial: monitoreo semanal de lluvias, un visor meteorológico en tiempo real para los jefes comunales, sistemas de alerta temprana, un comando de emergencia unificado y una ampliación del equipamiento de rescate que incluye helicópteros, embarcaciones y drones.
En paralelo, cada distrito viene trabajando sobre su propia red. En Lomas de Zamora, el Municipio avanza desde agosto con un plan de drenaje que apunta a treinta puntos estratégicos del distrito. La pieza central son las bombas de extracción de napas: diez ya funcionan en Turdera, catorce se están instalando en Parque Barón y las próximas etapas están previstas para Temperley y la cabecera. Las bombas derivan el excedente de napa hacia la red pluvial existente, que es lo que permite que una lluvia fuerte no se transforme automáticamente en agua adentro de las casas.
El plan incluye además trabajos puntuales en cruces de calles de Parque Barón —Homero y El Zonda, Hidalgo y Terrada, Los Castaños y Los Palos Borrachos, entre otros—, la ampliación del desagüe de la calle Melber en Llavallol, más de 150 metros de cañería nueva sobre Homero en Villa Albertina y la renovación de sumideros en barrios de Budge.
Qué puede hacer cada vecino
Ninguna obra pública reemplaza lo que se resuelve en la vereda de casa. Con un pronóstico como el de esta primavera, estas son las medidas que recomiendan los organismos de Defensa Civil y que no cuestan plata:
- Limpiar el sumidero de la cuadra. Una bolsa, hojas secas o restos de poda tapando la boca de tormenta alcanzan para que media cuadra se inunde con una lluvia que de otro modo escurriría sin problemas.
- Revisar desagües, canaletas y bajadas del techo antes de la primera tormenta grande, no durante.
- Podar o hacer podar las ramas que rozan cables. El problema del Súper Niño no son solo las lluvias: son también las ráfagas.
- Levantar del piso lo que no se puede mojar en sótanos, garajes y patios bajos: documentación, herramientas eléctricas, medicación.
- Tener a mano una linterna con pilas, agua envasada y los teléfonos de emergencia cargados en el celular y anotados en papel.
- No sacar la basura fuera del horario ni dejarla en la calle si hay alerta. Termina en el sumidero.
- Si hay alerta naranja o roja, no salir en auto salvo que sea imprescindible, y nunca cruzar una calle anegada sin saber la profundidad.
Los teléfonos que conviene tener
| Emergencias (policía, bomberos, SAME) | 911 |
| Bomberos | 100 |
| SAME / emergencias médicas | 107 |
| Defensa Civil (línea nacional) | 103 |
| Cortes de luz Edesur | 0800-333-3787 |
| AySA (reclamos por agua y cloacas) | 0800-321-2482 |
La otra recomendación es la más fácil de pasar por alto: mirar el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional antes de organizar la semana, y en particular los avisos a corto plazo. Un alerta amarilla por tormentas no es una formalidad; es el aviso de que conviene mover el auto de abajo del árbol y postergar la salida.
La primavera arranca formalmente el 22 de septiembre. Según todos los modelos disponibles, va a llover. La pregunta que se están haciendo los municipios de la Zona Sur —y la que vale la pena hacerse en cada casa— no es si va a pasar, sino si la cuadra está preparada para cuando pase.