Tras el invierno, Nación analiza reducir tanto el monto de las bonificaciones como la cantidad de hogares alcanzados. La definición llega mientras en Lomas de Zamora crecen los reclamos por facturas de Edesur que, en algunos casos denunciados por vecinos, superaron el millón de pesos.
El Gobierno nacional anticipó que buscará avanzar con una nueva reducción de los subsidios a las tarifas de electricidad y gas una vez terminado el período de mayor consumo energético del invierno.
La definición fue realizada este jueves por el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, durante el AmCham Energy Summit 2026. El funcionario explicó que el ritmo de la quita será definido teniendo en cuenta también su impacto sobre la inflación.
“Ahora que pasó el invierno y el costo de la energía empieza a bajar, la reducción de subsidios puede acelerarse un poco”, sostuvo González.
En términos concretos, una reducción de los subsidios significa que una mayor parte del costo de generación de electricidad y gas pasa a ser afrontada directamente por los usuarios a través de sus facturas.
El funcionario reconoció además que actualmente más de la mitad de los consumidores residenciales reciben algún tipo de subsidio y adelantó que el Gobierno analiza modificar ese esquema.
Según explicó, la discusión pasa por definir si se disminuye el porcentaje subsidiado para quienes actualmente reciben el beneficio, si se reduce la cantidad de hogares incluidos o si se aplican ambas medidas de manera simultánea.
“Posiblemente sea una combinación de las dos cosas”, afirmó.
Facturas cada vez más difíciles de afrontar
Las declaraciones se producen en un momento en el que los aumentos de los servicios públicos ya tienen un fuerte impacto sobre los presupuestos familiares.
Este miércoles, Lomas Conectado dio a conocer los reclamos de vecinos de Villa Fiorito e Ingeniero Budge que denunciaron haber recibido facturas de Edesur por montos de entre $300.000 y $700.000, mientras que otros usuarios aseguraron tener boletas que superaron el millón de pesos.
Los afectados también cuestionaron los consumos registrados y comenzaron a organizarse para impulsar reclamos colectivos ante la empresa y los organismos reguladores.
Una vecina resumió el problema planteando que, frente a esos valores, muchas familias terminan teniendo que decidir entre afrontar el servicio eléctrico y cubrir otros gastos esenciales del hogar.
Los casos denunciados todavía deben ser analizados individualmente para determinar si existen errores de medición o facturación, pero muestran un problema concreto que atraviesa a numerosos hogares de la región: el peso creciente de los servicios dentro de los ingresos familiares.
El Gobierno defiende el aumento de las tarifas
Durante su exposición, González defendió la política tarifaria implementada por Nación y sostuvo que las distribuidoras reguladas ya tienen sus tarifas “reacomodadas”.
Según el funcionario, esa actualización permitirá ahora exigirles una mejora en la calidad del servicio, al considerar superado el período de tarifas retrasadas.
También afirmó que los consumidores comprendieron que los incrementos eran necesarios para mejorar la prestación.
La afirmación contrasta, sin embargo, con los reclamos que siguen registrándose entre usuarios de la zona de concesión de Edesur, tanto por los montos de las facturas como por problemas vinculados con cortes y calidad del suministro.
Menos subsidios después del invierno
El Gobierno había establecido para 2026 un nuevo régimen de subsidios focalizados. En electricidad, los hogares incluidos cuentan con una bonificación sobre determinados bloques de consumo, mientras que en el gas la asistencia se concentra principalmente entre abril y septiembre, justamente los meses de mayor demanda.
Durante los últimos meses incluso se aplicaron bonificaciones extraordinarias adicionales para algunos consumidores.
Ahora el escenario puede empezar a modificarse.
González estimó que el gasto anual en subsidios energéticos terminará alrededor del 0,55% del PBI y reconoció que durante el invierno el Estado tuvo que desembolsar más recursos de los originalmente previstos debido, entre otros factores, al mayor costo del gas importado.
Con la caída estacional del consumo y del costo de la energía, la intención oficial es volver a acelerar el recorte.
El Gobierno asegura que buscará administrar esas modificaciones para evitar un impacto brusco sobre el índice de precios. Pero eso no significa que las tarifas dejarán de aumentar: la discusión que abrió el propio Ejecutivo es cuánto subsidio continuará pagando el Estado y cuánto del costo total terminará trasladándose a los hogares.