El espectáculo, protagonizado por cinco comediantes con distintas discapacidades, se presentará este viernes 31 de julio a las 20 en Dandelion Teatro Bar. A través de experiencias reales, el grupo combina comedia, inclusión y una mirada crítica sobre las barreras que todavía persisten en la sociedad.
Stand Up Disca llega a Lomas de Zamora con una propuesta que utiliza el humor para hablar de discapacidad sin solemnidad, paternalismo ni prejuicios. El espectáculo se presentará el viernes 31 de julio, a las 20, en Dandelion Teatro Bar.
Durante aproximadamente una hora, cinco artistas llevan al escenario experiencias personales, situaciones cotidianas y algunos de los obstáculos que deben enfrentar en una sociedad que todavía no está completamente preparada para garantizar la accesibilidad y la autonomía de todas las personas.
El elenco está integrado por Gonzalo “Colo” Sáenz, Mónica “Monique” Riquelme, María “Maro” Arzadun, Sebastián Puzer y Orlando Viñas.
“Más que un espectáculo, es un puente hacia la inclusión y la concientización”, explican desde el proyecto. Sin embargo, la reflexión no desplaza a la comedia: la intención principal es que el público se divierta, aunque también pueda salir de la función observando la discapacidad desde otra perspectiva.
Antes de su presentación en Lomas, los integrantes dialogaron sobre el nacimiento del proyecto, la construcción de sus monólogos, la accesibilidad de los espacios culturales y los prejuicios que buscan derribar.

¿Cómo surgió Stand Up Disca?
El proyecto comenzó a gestarse en abril de 2025, durante una emisión del programa Media Mirada a la Vida, producido por Orlando Viñas.
En aquella oportunidad, Mónica Riquelme y María Arzadun fueron invitadas para conversar sobre el humor y la discapacidad. Durante la charla apareció una idea que posteriormente se transformaría en espectáculo: reunir a distintos comediantes con discapacidad en un mismo show de stand-up.
Más adelante se incorporó Gonzalo Sáenz y el grupo realizó su primera presentación el 5 de diciembre de 2025. Con las incorporaciones de Sebastián Puzer y Orlando Viñas terminó de conformarse el elenco actual.
¿Qué los llevó a dedicarse al humor?
Para el Colo Sáenz, el humor estuvo presente desde muy temprano.
“Siempre fui muy gracioso y, desde chico, hice chistes sobre mi propia discapacidad. Con el tiempo entendí que el stand-up era la mejor forma de transformar esas experiencias en risas y demostrar que el humor también puede romper prejuicios”, explicó.
Sebastián Puzer también encontró en la comedia una manera de compartir sus experiencias.
“Siempre me gustó hacer reír a los demás y contar o hacer bromas sobre mi enfermedad. Por eso elegí hacer comedia”, señaló.
En el caso de Monique Riquelme, fue una persona cercana quien la impulsó a probar suerte sobre el escenario.
“Un amigo vio potencial en mí y me dijo que tenía que hacer stand-up. Hice el curso y acá estoy. Aclaro que nunca fui buena contando chistes”, bromeó.
Maro Arzadun, por su parte, atravesó durante mucho tiempo una fuerte ansiedad social que incluso le dificultaba caminar por la calle sin sentirse observada. El humor se convirtió en una herramienta para exponerse, contar lo que le sucedía y transformar esas inseguridades.

¿Qué discapacidad tiene cada integrante?
Gonzalo Sáenz tiene una lesión medular a la altura de la vértebra T12, mientras que Sebastián Puzer convive con epilepsia y síndrome de Marfan.
María Arzadun es autista y Mónica Riquelme tiene focomelia en los miembros superiores e inferiores.
Orlando Viñas nació sin párpados y la falta de lubricación natural fue dañando progresivamente sus córneas, provocándole distintas afecciones visuales.
En todos los casos, la discapacidad aparece desde el comienzo de los monólogos y forma parte de las historias que cada integrante decidió llevar al escenario.
¿El humor los ayuda a atravesar situaciones difíciles?
Los integrantes coinciden en que la comedia los acompaña para sobrellevar muchos de los obstáculos que encuentran diariamente.
“El humor nos ayuda mucho, especialmente frente a las dificultades que aparecen en una ciudad que no está preparada para que podamos transitar libremente y sin la ayuda de otra persona”, explicaron.
También aseguran que aprendieron a descontracturar momentos difíciles y a encontrar otra forma de convivir con las experiencias que les generan malestar.
“Sin humor todo sería mucho más complicado”, resumieron.

¿Cómo construyen los monólogos?
La forma de trabajar varía según cada comediante. El Colo suele recurrir más a la improvisación y a la espontaneidad, mientras que el resto del elenco parte de guiones previamente preparados.
Posteriormente prueban el material en encuentros de open mic, espacios en los que los humoristas presentan sus chistes frente al público y analizan las reacciones.
“Ahí podemos ver si el chiste funciona, si tenemos que modificarlo o directamente quitarlo. Gran parte de lo que decimos está basado en cosas que realmente nos sucedieron”, contaron.
¿Hay temas sobre los que prefieren no hacer humor?
El grupo asegura que aborda una gran variedad de temas y que cada integrante posee un estilo diferente. Esa diversidad les permite construir un espectáculo con distintos registros y perspectivas.
Hasta el momento, no recibieron reclamos de personas que se hayan sentido ofendidas por el contenido.
“Puede ser que alguna persona se haya ofendido, pero nunca nos lo dijo. Las devoluciones que recibimos fueron positivas”, señalaron.

¿Qué diferencia a Stand Up Disca de un show tradicional?
Para sus protagonistas, la principal diferencia se encuentra en el contenido y el mensaje que atraviesa los monólogos.
Las rutinas hablan de cómo enfrentan sus vidas, de las dificultades cotidianas y de las barreras sociales que deben superar. Sin abandonar el humor, el espectáculo invita a reflexionar sobre la forma en la que se observa y se trata a las personas con discapacidad.
“La diferencia más grande es que los comediantes de este grupo estamos todos rotos”, resumen desde el escenario, en una de las bromas que representa el tono irreverente del show.
¿Cómo fue subir al escenario por primera vez como grupo?
La primera presentación tuvo un significado especial porque los integrantes no solamente compartían el interés por la comedia, sino también experiencias y vivencias similares.
“Era la primera vez que compartíamos con otros comediantes algo más que el humor. También compartíamos situaciones que todos podíamos comprender. Eso potencia el show y nuestro vínculo como grupo”, expresaron.
Desde entonces, el trabajo conjunto les permitió aprender de la forma de hacer comedia de cada integrante y también de las distintas maneras de enfrentar los obstáculos.

¿Qué dificultades encontraron para presentar el espectáculo?
El grupo asegura que, en general, recibió una buena respuesta por parte de productores y espacios culturales. Sin embargo, la falta de accesibilidad todavía reduce considerablemente la cantidad de lugares en los que pueden presentarse.
“Muchos espacios no están preparados para personas con discapacidad y eso limita nuestras posibilidades”, explicaron.
El problema no afecta únicamente a quienes se encuentran sobre el escenario. También puede impedir que espectadores con movilidad reducida o con otras necesidades de accesibilidad puedan asistir a las funciones.
¿Los teatros y espacios culturales están preparados?
La respuesta del elenco es clara: todavía queda mucho por hacer.
La falta de rampas, baños adaptados, accesos adecuados y condiciones para circular de manera independiente continúa presente en numerosos teatros, bares y centros culturales.
Para los artistas, hablar de inclusión sin garantizar el acceso físico a los espacios termina convirtiéndose en una contradicción.
“No alcanza con invitarnos a participar. También tenemos que poder entrar, movernos y trabajar en condiciones adecuadas”, sostienen.
¿Todavía existe una mirada infantilizadora?
La infantilización es uno de los prejuicios que más les molesta y que buscan cuestionar mediante el espectáculo.
“Cuando estamos acompañados, muchas veces las personas les preguntan todo a nuestros acompañantes en vez de dirigirse directamente a nosotros, como si no pudiéramos entender o decidir lo que queremos”, explicaron.
Estas actitudes, aseguran, parten de la idea equivocada de que una persona con discapacidad no posee autonomía.
“Podemos pensar y decidir por nosotros mismos. Es muy molesto que nos traten todo el tiempo como si fuéramos niños”, remarcaron.

¿Qué prejuicio quieren derribar?
El primero es precisamente la infantilización. El grupo quiere mostrar que las personas con discapacidad son adultas, tienen autonomía, proyectos, deseos, relaciones, conflictos y capacidad para decidir sobre sus propias vidas.
Pero también buscan cuestionar la idea de que la discapacidad debe ser observada exclusivamente desde la lástima, la tristeza o la superación personal.
En Stand Up Disca, cada artista toma el control de su historia y decide cómo contarla, incluso cuando elige convertirla en un chiste.
¿Qué dificultades cotidianas suelen pasar inadvertidas?
Las barreras varían según cada discapacidad.
Para una persona con discapacidad visual, una acción aparentemente sencilla como detener un colectivo puede transformarse en un problema si no logra identificar el número de la unidad. Lo mismo sucede al intentar leer el menú de un restaurante o la información presente en un cartel.
Las personas con discapacidad motriz, en cambio, deben enfrentarse diariamente con la falta de rampas, edificios inaccesibles y dificultades para utilizar el transporte público.
“Son situaciones cotidianas que muchas personas no perciben porque las ciudades no fueron pensadas teniendo en cuenta todas las formas de habitar y desplazarse”, explicaron.

¿Qué aprendieron desde que comenzó el proyecto?
El grupo destaca que cada integrante tiene una manera diferente de hacer comedia y también una forma particular de relacionarse con su discapacidad.
“Fuimos aprendiendo unos de otros, tanto de la forma en la que cada uno hace humor como de la manera en la que enfrenta los obstáculos que pone la sociedad”, indicaron.
Ese intercambio les permitió crecer individualmente, pero también fortalecer el vínculo y la identidad del espectáculo.
¿Qué significa reírse de la propia discapacidad?
Para los integrantes, hacer humor sobre sus propias experiencias no implica negar los problemas ni minimizar las dificultades.
“Es una forma de convivir con la discapacidad sin estar permanentemente enojados y de transitar la vida de la mejor manera posible”, expresaron.
También representa una forma de recuperar el control del relato: son ellos quienes deciden qué contar, de qué manera hacerlo y cuál será el remate.
¿Cómo reaccionan sus familias?
El entorno de los artistas acompaña el proyecto y cumple un papel importante para sostener el espectáculo.
“Nuestras familias y personas cercanas nos apoyan. Puede ser que algunos chistes no les gusten o les parezcan un poco fuertes, pero siguen ahí, haciéndonos el aguante”, contaron.
¿Qué devoluciones reciben del público?
Después de las funciones, muchas personas con discapacidad se acercan para agradecerles que visibilicen experiencias y dificultades que forman parte de su vida cotidiana.
Entre los espectadores sin discapacidad, la devolución suele combinar el disfrute con la reflexión.
“Nos dicen que después de vernos observan la discapacidad de otra manera y que se quedan pensando qué pueden hacer para ayudar a cambiar las cosas”, aseguraron.
Para el grupo, esa transformación en la mirada del público es uno de los principales objetivos del espectáculo.
¿A qué público está dirigido?
Stand Up Disca no apunta a un público específico. Sus integrantes consideran que el humor y el mensaje pueden interpelar tanto a personas con discapacidad como a quienes nunca atravesaron esas experiencias.
La propuesta busca que todos puedan divertirse, reconocerse en alguna historia y salir de la función con nuevas preguntas.
¿Cuáles son los próximos objetivos?
El grupo quiere continuar creciendo, llegar a nuevos escenarios y acompañar a personas con discapacidad que pueden sentirse solas o poco representadas.
“El objetivo es que, a través del humor, podamos acompañarlas y sacarles una sonrisa”, concluyeron.
Stand Up Disca en Lomas de Zamora
Día: viernes 31 de julio
Horario: 20
Lugar: Dandelion Teatro Bar
Duración aproximada: una hora