Un proyecto educativo impulsado por estudiantes del Instituto de Educación Especial C.A.R.I. trascendió las aulas y se convirtió en una iniciativa comunitaria para prevenir el dengue en Lomas de Zamora. A partir de una investigación realizada en diferentes plazas del partido, los alumnos relevaron el nivel de conocimiento de los vecinos, elaboraron material de concientización y hasta lograron que se realizara una jornada de vacunación en la escuela. Una experienca que demuestra que la inclusión también tiene lugar en el entorno barrial.
Con más de tres décadas de trayectoria, el Instituto C.A.R.I, ubicado sobre Lamadrid al 530, trabaja desde una mirada inclusiva basada en valores que forman parte de su propia identidad: el amor, el cariño, el respeto y la inclusión. Allí, acompañan a estudiantes con discapacidad en sus trayectorias educativas, promoviendo su autonomía y el desarrollo de habilidades para desenvolverse en su cotidianeidad.
Durante varias semanas, los estudiantes recorrieron distintas plazas de Lomas para investigar el nivel de compromiso de los vecinos y vecinas en relación a la prevención del dengue. Realizaron encuestas, registraron observaciones, analizaron posibles focos de riesgo, confeccionaron carteles de concientización y hasta elaboraron un repelente natural como parte de la experiencia. «Los alumnos fueron los verdaderos protagonistas científicos del proyecto. En el territorio asumieron roles de observadores, fotógrafos y encuestadores. En el aula modelaron matemáticamente las distancias y los gráficos estadísticos, diseñaron la cartelería y elaboraron artesanalmente un repelente casero natural», contó el docente Juan Manuel Puntes.
Pero el proyecto no sólo buscó generar conciencia sobre la prevención del dengue. También tuvo un objetivo pedagógico mucho más amplio: demostrar que los estudiantes de una escuela de educación especial pueden ocupar un rol activo en la comunidad. Desde el Instituto C.A.R.I. sostienen que este tipo de iniciativas permiten romper barreras y visibilizar a los alumnos y alumnas como «productores activos de conocimiento y agentes de cambio social». Al intervenir en problemáticas socioambientales reales, agregan, sus potencialidades enriquecen el trabajo colaborativo y les permiten asumir un verdadero rol de liderazgo pedagógico y ciudadano, transformando la enseñanza «en un acto de encuentro, diálogo y cuidado mutuo con el otro».

Entre quienes participaron activamente del proyecto se encuentran estudiantes de los niveles de SAFI Superior, Intermedio y Básico, como Franco Verón Lotto, Brisa Aguilar Pintos, Zoe Canos Turan, Jonathan Maidana, Francisco Abate y Bruno A., aunque la propuesta involucró a todo el grupo.
Cómo nació la iniciativa
El proyecto nació de manera espontánea, dentro del aula. Durante una clase, distintos estudiantes comenzaron a compartir sus inquietudes sobre el dengue a partir de noticias de actualidad, experiencias familiares y la observación de su propio entorno. Frente a esas preguntas, el docente a cargo, Juan Manuel Puntes, decidió transformar aquella curiosidad en una investigación con un objetivo claro.
«Al manifestar las y los estudiantes inquietudes y preguntas sobre los mosquitos y las formas de contagio, recuperamos esos saberes previos. Así, transformamos una preocupación cotidiana en una investigación escolar con sentido y con el interrogante central: ¿Realmente nos cuidamos del dengue?, explicó.
Con esa pregunta como punto de partida, comenzaron los recorridos por distintas plazas de Lomas de Zamora: entre ellas Grigera, Primera Junta, Steinberg, Martins, Tucci y Garrafa Sánchez.
Lo que reveló el trabajo de campo
Durante las recorridas, las y los estudiantes entrevistaron vecinos, observaron el estado de los espacios públicos y recopilaron información mediante encuestas presenciales y virtuales.
Los resultados sorprendieron incluso al propio grupo. Si bien la hipótesis inicial planteaba que encontrarían numerosos focos de riesgo, el relevamiento mostró que las plazas visitadas se encontraban en buenas condiciones de limpieza y mantenimiento.

Para los alumnos, contrastar aquella hipotesis con la evidencia empírica relevada fue uno de los principales aprendizajes del proyecto y una forma concreta y material de comprender cómo funciona el método científico.
En total se obtuvieron 145 respuestas, que permitieron conocer el nivel de conocimiento de la comunidad sobre la enfermedad. El relevamiento mostró que el 95,5% de las personas sabe qué es el dengue y cómo se transmite, aunque también evidenció una deuda pendiente: sólo el 13,3% participa de acciones comunitarias de limpieza o prevención.
Frente a esos resultados, los y las estudiantes confeccionaron 25 carteles preventivos para instalar en distintos espacios públicos con mensajes destinados a incentivar el compromiso colectivo y recordar la importancia de eliminar posibles criaderos de mosquito.
La jornada de vacunación
La investigación también generó un vínculo directo con el Municipio de Lomas de Zamora. El pasado 24 de junio, un grupo de estudiantes visitó la sede municipal para compartir los resultados obtenidos y solicitar folletería informativa que fortaleciera la campaña de prevención.
Dicha articulación derivó, pocos días después, en una jornada de salud realizada dentro del Instituto C.A.R.I., donde profesionales municipales brindaron una charla preventiva y aplicaron vacunas contra el dengue y la gripe a estudiantes, familias y trabajadores/as de la institución.

Un proyecto que continúa
La experiencia fue presentada en la Feria de Ciencias 2026, donde despertó el interés de la comunidad educativa y dio impulso a nuevas iniciativas. Para lo que resta del año, los propios estudiantes ya proyectan campañas de prevención sobre el consumo del alcohol, tabaquismo, correcta disposición de residuos y cuidado de los espacios públicos.
Lejos de finalizar con la campaña sobre el dengue, el proyecto abrió un camino que busca seguir fortaleciendo el compromiso ciudadano desde la escuela, demostrando que la educación inclusiva también puede ser una herramienta para transformar el barrio.