Vecinos de distintos barrios denuncian interrupciones constantes del servicio eléctrico, baja tensión durante horas y daños en sus electrodomésticos. Aseguran que los problemas se repiten desde hace meses y reclaman obras de infraestructura para evitar que la situación siga empeorando.
Los reclamos contra Edesur volvieron a multiplicarse en distintos barrios de Lomas de Zamora. Durante los últimos días, vecinos y vecinas denunciaron cortes prolongados de energía, baja tensión y reiteradas fallas en el suministro eléctrico que afectan tanto la vida cotidiana como el funcionamiento de los hogares.
La situación generó protestas en distintos puntos del partido e incluso derivó en cortes de calles, como ocurrió sobre Camino Negro, donde usuarios reclamaron una solución definitiva frente a un problema que, aseguran, lleva meses sin resolverse.
En diálogo con Lomas Conectado, Andrea Moreyra, vecina del barrio La Loma, explicó que las dificultades no comenzaron con la ola de frío ni son exclusivas del verano: «No es hace poco. Hace meses largos que sufrimos cortes de luz, tanto en verano como en invierno. Ahora se sumó la baja tensión y ya no podemos usar electrodomésticos básicos como la pava eléctrica o el calefón para bañarnos», relató. La tensión es tan baja que incluso la iluminación de las viviendas se ve afectada. «Los focos apenas alumbran y ni hablar de prender una estufa o un caloventor estos días de frío».
La vecina señaló, además, que los problemas también vuelven a aparecer con fuerza durante el verano, cuando aumenta el consumo por el uso de aires acondicionados: «Los cables se recalientan y termina cortándose la luz. Lo solucionan por un rato, pero vuelve a pasar porque la infraestructura es muy vieja». Como consecuencia de estas fallas, Andrea perdió un televisor producto de las variaciones de tensión.
Otra situación similar atraviesa Alejandra Albornoz, vecina de la zona de Cosquín y Recondo, en Villa Fiorito. «Varias casas de la cuadra estuvieron tres días sin luz. Recién volvió cuando cortaron Camino Negro, pero a la noche otra vez se volvió a cortar» contó. Además, explicó que desde el comienzo del invierno convive con baja tensión permanente.
«Ya se me quemaron dos heladeras, la pava eléctrica y varios focos. No puedo prender una estufa ni un caloventor porque directamente no alcanza la tensión», denunció. La situación se vuelve más delicada porque en la cuadra viven familias con niños pequeños. «En la casa de enfrente hay tres bebés. Estuvieron tres días sin luz y cuando volvió duró a penas unas horas», agregó.
Reclamos
Los vecinos y vecinas de Lomas coinciden en que el problema no se resolverá únicamente con reparaciones temporales y reclaman inversiones estructurales en la red eléctrica.
«Los transformadores son muy viejos y los cables ya no soportan el consumo actual. La población creció muchísimo y también el uso de electrodomésticos. Hace falta renovar toda la infraestructura» sostuvo Andrea.
A la falta de suministro se suma otra queja que se repite entre los usuarios: la dificultad para obtener respuestas concretas por parte de Edesur. Varios vecinos aseguran haber realizado reclamos telefónicos, por las diferentes aplicaciones y a través de los canales oficiales de la empresa, pero denuncian que las repuestas suelen limitarse a números de gestión o promesas de normalización que, en muchos casos, no se cumplen. «Hacemos el reclamo una y otra vez, pero el problema vuelve a repetirse», coinciden.
Mientras las facturas de Edesur llegan mes a mes con aumento, el malestar entre los usuarios también crece. Los vecinos cuestionan que, pese a pagar tarifas cada vez más elevadas, los problemas de suministro persisten desde hace años. Cortes reiterados, baja tensión y electrodomésticos dañados forman parte de una realidad que, aseguran, no encuentra respuesta por parte de la empresa. «Pagamos más que nunca y el servicio sigue siendo el mismo o peor», es una de las frases que más se repite entre quienes conviven diariamente con estas fallas.