La Justicia de La Plata condenó a un banco a indemnizar a una jubilada que fue víctima de una estafa tras consultar por un plazo fijo en una falsa página de Facebook
La estafa por una consulta sobre un plazo fijo terminó con un fallo judicial que responsabilizó a un banco por no contar con medidas de seguridad suficientes para prevenir una maniobra de ciberdelincuencia. La Justicia de La Plata ordenó indemnizar a una jubilada docente que, tras ser víctima de un ataque de phishing en 2020, sufrió la toma de un préstamo a su nombre y la transferencia de dinero a cuentas de terceros.
El Juzgado Civil y Comercial N°16 de La Plata declaró la nulidad de todas las operaciones realizadas de manera fraudulenta, dispuso la devolución de los montos descontados y además impuso una multa de 5 millones de pesos en concepto de daño punitivo contra la entidad financiera.
Cómo ocurrió la estafa
La mujer cobraba su jubilación a través de una cuenta bancaria. Al no poder comunicarse telefónicamente con la entidad para consultar la renovación de un plazo fijo, decidió enviar un mensaje mediante una página de Facebook. Pero no era oficial.
Poco después recibió un llamado de una persona que se presentó como empleado del banco. El supuesto operador conocía datos personales de la clienta, como su nombre, DNI, profesión y la sucursal donde operaba, lo que generó confianza.
Luego de varios contactos telefónicos y mensajes por WhatsApp, los delincuentes le indicaron una serie de pasos en un cajero automático y enviar fotografías de los comprobantes obtenidos. Horas más tarde descubrió que había sido víctima de una estafa por una consulta sobre un plazo fijo.
Al revisar su home banking encontró un préstamo por $264.000, un adelanto de haberes por $9.000 y múltiples transferencias hacia cuentas de terceros desconocidos.
El banco rechazó el reclamo
La jubilada realizó la denuncia correspondiente ante la entidad financiera, pero diez meses después el banco rechazó su reclamo. Argumentó que las operaciones habían sido autorizadas utilizando correctamente las claves personales y sostuvo que la responsabilidad era exclusiva de la clienta por haber compartido información sensible.
Sin embargo, durante el proceso judicial una pericia informática determinó que la maniobra comenzó mediante un ataque de phishing. Los sistemas de seguridad del banco no detectaron ni bloquearon movimientos que resultaban claramente inusuales.
El informe técnico señaló además que la entidad presentaba deficiencias en sus mecanismos de monitoreo y control. Especialmente en un contexto donde las ciberestafas crecieron de manera significativa durante la pandemia.
Un fallo que marca un precedente
Para la Justicia, la entidad financiera no cumplió con el deber de brindar condiciones de seguridad adecuadas para proteger a sus clientes.
Como consecuencia, declaró inválidas todas las operaciones fraudulentas, ordenó devolver el dinero afectado e impuso una multa ejemplificadora de cinco millones de pesos.
El abogado de la jubilada, Marcelo Szelagowski, sostuvo que el fallo evidencia la necesidad de que las entidades financieras inviertan en mejores sistemas de protección frente a la ciberdelincuencia. Destacó que la sentencia busca incentivar mayores estándares de seguridad para los usuarios.