El pedido de China de poner fin a las operaciones militares en Medio Oriente volvió a instalarse en la agenda internacional tras una serie de declaraciones realizadas por autoridades del gigante asiático en medio de la creciente tensión en la región.
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, solicitó que todas las partes involucradas en el conflicto actual detengan las acciones militares lo antes posible. El funcionario expresó esta postura durante una conversación telefónica con su par de Egipto, Badr Abdelatty.
Desde Beijing remarcaron la necesidad de evitar una mayor escalada del conflicto y promover soluciones diplomáticas que permitan reducir la tensión en la región.
Preocupación por la escalada del conflicto
El pedido de China de poner fin a las operaciones militares en Medio Oriente también fue reiterado en Naciones Unidas. El representante permanente del país asiático ante la ONU, Fu Cong, expresó su preocupación por la rápida escalada de la crisis en la región del Golfo.
El diplomático advirtió que el conflicto podría arrastrar a todo Medio Oriente a una situación aún más peligrosa si continúan las acciones militares.
Según sostuvo, la única forma de evitar un deterioro mayor es que Estados Unidos e Israel detengan sus operaciones militares.
Fu también señaló que los recientes ataques contra Irán se produjeron sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU y en medio de negociaciones entre Washington y Teherán. En ese sentido, afirmó que el inicio del conflicto carece de justificación y legitimidad.
Posición de China sobre los ataques en la región
China también expresó su postura sobre los ataques contra países del Golfo. El diplomático sostuvo que la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de los Estados árabes deben ser respetadas.
Además, Beijing rechazó los ataques de Irán contra Estados árabes del Golfo y condenó cualquier acción contra civiles o objetivos no militares.
En este contexto, el país asiático apoyó los esfuerzos diplomáticos de los países de la región para resolver las disputas a través del diálogo.
La votación en el Consejo de Seguridad
Durante el debate en Naciones Unidas, China analizó el proyecto de resolución presentado por Bahréin en nombre del Consejo de Cooperación del Golfo y Jordania.
Sin embargo, el país decidió abstenerse en la votación. Fu Cong explicó que el documento no reflejaba de forma equilibrada las causas del conflicto ni el panorama completo de la crisis.
Según el diplomático, varias sugerencias presentadas por China durante las consultas no fueron incorporadas al texto final.
Llamado a retomar el diálogo
El pedido de China de poner fin a las operaciones militares en Medio Oriente incluyó un nuevo llamado a que las partes retomen el diálogo y las negociaciones.
Fu Cong insistió en que la continuidad de la guerra no beneficia a ningún actor involucrado y advirtió que la escalada podría provocar nuevos ciclos de violencia en la región.
Finalmente, China aseguró que continuará trabajando con los países de Medio Oriente y con la comunidad internacional para impulsar iniciativas que permitan restablecer la paz y la estabilidad.