La carta que dejó Merlín Díaz tras una estafa se convirtió en una de las pruebas más impactantes de la investigación por el engaño que terminó en tragedia en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. La mujer, de 30 años, perdió todos sus ahorros luego de confiar en un supuesto ritual de “limpieza espiritual” y posteriormente se quitó la vida.
Antes de morir, dejó un mensaje dirigido a su esposo y a su familia en el que pidió perdón y responsabilizó a las mujeres que la habrían engañado. En la carta se despidió de sus seres queridos y expresó el profundo dolor que atravesaba tras darse cuenta de que había sido víctima de una estafa.
La investigación judicial avanza mientras tres mujeres acusadas del engaño continúan prófugas y pesan sobre ellas órdenes de captura.
Cómo se ganó la confianza de la víctima
El hecho comenzó el 15 de enero, cuando tres mujeres llegaron a la peluquería de Merlín en Ingeniero Budge haciéndose pasar por clientas. Durante varios días asistieron al local, se atendieron y comenzaron a entablar una relación de confianza con la dueña del negocio.
Según la reconstrucción del caso, las sospechosas le aseguraron que su negocio no prosperaba porque tenía una especie de “trabajo malicioso” o maldición. Para revertir esa situación le ofrecieron realizar una limpieza espiritual en su local, en su casa y también sobre su dinero.
En apenas cuatro días, lograron convencerla de entregar todos sus ahorros con la promesa de realizar un ritual para “limpiar” el dinero y luego devolvérselo.
El dinero que desapareció
De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa, Merlín reunió entre 13 y 14 millones de pesos y se los entregó a las mujeres dentro de la peluquería.
Según relató uno de sus hermanos, las sospechosas le indicaron que no debía abrir la mochila donde estaba el dinero durante varias horas porque el supuesto ritual aún no había terminado.
Cuando revisó la mochila, la mujer comenzó a sospechar que había sido estafada. Según relató su familia, todavía no estaba claro cuánto dinero se habían llevado, aunque entre lo que dejaron había algunos billetes falsos.
A partir de ese momento comenzó a enviarles mensajes desesperados reclamando la devolución del dinero, pero nunca recibió respuesta.
El video que envió antes de la tragedia
En medio de la angustia, la mujer llegó a grabar un video dirigido a las estafadoras donde les reclamaba que regresaran con su dinero.
En el mensaje se la escucha pedirles que vuelvan y advertirles que, si no lo hacían, tendrían que cargar con las consecuencias de lo que estaba a punto de hacer.
Ese registro forma parte del material que analiza la Justicia para reconstruir los hechos previos a su muerte.
El dramático desenlace
Tras comprender que había sido engañada, Merlín tomó una decisión extrema y bebió ácido muriático. Poco después se arrepintió y pidió ayuda a su pareja, quien la trasladó de urgencia a un hospital.
Sin embargo, murió poco después de ingresar debido a las graves lesiones provocadas por la sustancia.
Durante sus últimos momentos con vida, le confesó a su esposo que había sido víctima de una estafa y le pidió que revisara los chats de su celular para que se pudiera reconstruir lo ocurrido.
La carta que dejó Merlín Díaz tras una estafa también incluyó palabras para su familia, a quienes les pidió perdón por la decisión que había tomado. El mensaje decía:
“Amor, adiós, te amo. Perdón, amor, te mentí. Espero me perdones. Solo te pido que me quemes, no me hagas nada.
Adiós mamita, no se preocupen por mí, estaré mejor. Perdónenme por todo. Adiós hermanos, los amo a todos.
Los gitanos son los culpables, me robaron toda mi vida, me robaron toda mi plata”.
Quiénes son las mujeres buscadas
Tras el fallecimiento, la UFI N°19 de Lomas de Zamora inició una investigación que incluyó el análisis de cámaras de seguridad y el peritaje del celular de la víctima.
Las imágenes registradas en el local y en comercios de la zona permitieron identificar a las tres mujeres acusadas, quienes habrían utilizado identidades falsas para moverse por el barrio.
El fiscal Ignacio Torrigino ordenó la detención de Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich.

Cuando la Policía fue a buscarlas a una vivienda del barrio La Perla, en Temperley, ya no se encontraban allí. Desde entonces permanecen prófugas.
Mientras continúa la búsqueda, la causa judicial intenta determinar el alcance de la estafa y las posibles responsabilidades penales en un caso que conmocionó a la comunidad.