Golpe millonario en el centro de Lomas de Zamora: boqueteros desvalijaron una joyería en una de las galerías de la peatonal
Un nuevo episodio delictivo de alto impacto sacudió al centro comercial de Lomas de Zamora, donde desvalijaron a una joyería mediante la modalidad conocida como “boqueteros”. El hecho ocurrió durante la madrugada del lunes y tuvo como escenario la Galería Oliver, ubicada en plena peatonal Laprida, a escasos metros de la estación ferroviaria y a pocas cuadras de una dependencia policial.
Según trascendió, los delincuentes lograron ingresar al complejo comercial tras realizar una perforación en una de las paredes laterales, lo que les permitió acceder directamente a la joyería Dasu. Al robo lo descubrieron recién cuando los propietarios del local abrieron sus puertas tras el fin de semana y advirtieron el faltante de mercadería y dinero.
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De acuerdo con las primeras informaciones, la banda habría accedido a la galería por los techos o a través de un comercio lindero. Esta maniobra les permitió eludir los sistemas de alarma y los sensores de movimiento instalados en el edificio. Una vez en el interior, utilizaron herramientas específicas para realizar el boquete en la mampostería y operar con precisión en el sector donde se encontraban las cajas y vitrinas.
El botín incluyó joyas de oro, piezas con piedras preciosas, relojes de alta gama y una suma de dinero en efectivo que aún está en proceso de auditoría. Las estimaciones preliminares indican que se trataría de un monto millonario.
No es el primer robo
La reiteración de este tipo de hechos encendió las alarmas entre comerciantes y autoridades. Es que se trata del segundo robo bajo la misma modalidad registrado en menos de una semana dentro del mismo complejo comercial. Días atrás, otro local dedicado a la venta de accesorios y marcas exclusivas resultó víctima de un golpe de características similares.
Para los investigadores y los propios comerciantes, la coincidencia no es casual. Sospechan que los delincuentes realizaron tareas de inteligencia previas para identificar puntos ciegos, rutinas y debilidades estructurales del edificio.
La fiscalía interviniente ordenó el relevamiento de las cámaras de seguridad internas de la galería y del sistema de monitoreo municipal. Buscan reconstruir los movimientos de los autores y su posible ruta de escape. También se investiga la hipótesis de que la banda haya contado con apoyo vehicular en las inmediaciones para trasladar el botín y las herramientas utilizadas.
Hasta el momento no se registraron detenciones, y se aguarda el resultado de las pericias realizadas en el lugar. Especialmente, se evalúa el análisis de huellas y otros rastros, que podrían aportar datos clave para avanzar en la identificación de los responsables.