Los murales en los tanques de Don Orione ya forman parte de los preparativos para recibir al papa León XIV. El Municipio de Almirante Brown intervino las tres estructuras de avenida Eva Perón con retratos del actual pontífice, Francisco y San Luis Orione.
La visita al Pequeño Cottolengo de Claypole está prevista para el lunes 9 de noviembre, según confirmó la propia institución. Será un encuentro con los residentes y quienes los acompañan en su cuidado cotidiano.
Los trabajos sobre los tanques demandaron unos 25 días e incluyeron una limpieza integral de las superficies. Los equipos avanzaron con las pinturas durante varias jornadas atravesadas por la lluvia, según informó la Comuna.
Cómo son los murales en los tanques de Don Orione
El retrato de León XIV ocupa el lugar central de la intervención. Los artistas tomaron como referencia una fotografía de su asunción y eligieron una combinación de colores intensos, con una estética vinculada al arte urbano.
Las imágenes de Francisco y San Luis Orione, en cambio, presentan tonos azules y blancos. El fundador de la congregación aparece con su característico corazón.
Los artistas TiN, Eber Martínez y Gabo Luna realizaron los murales en los tanques de Don Orione. Participaron equipos del Instituto Municipal de las Culturas y de Embellecimiento, con el acompañamiento del muralista Alfredo Segatori.
Mariano Cascallares destacó que la iniciativa busca expresar el afecto de la comunidad ante la llegada del pontífice y reunir tres figuras significativas para las familias del distrito.

Pantallas en el parque para seguir la visita
El Municipio anunció que instalará pantallas en el Parque Don Orione, ubicado frente a los tanques, para que los vecinos puedan seguir la visita.
La congregación aclaró que el encuentro dentro del Cottolengo tendrá un carácter íntimo para preservar la tranquilidad de las personas con discapacidad que viven allí. Por ese motivo, no será una actividad de acceso masivo al establecimiento.
Un símbolo del barrio desde 1980
Los tres tanques se construyeron en 1980 como reservorios de agua, durante las primeras obras de infraestructura del complejo habitacional. Aunque dejaron de funcionar hace algunos años y permanecen vacíos, conservan su lugar como referencia para los vecinos.
Las estructuras acompañaron el desarrollo del barrio y la posterior construcción de viviendas del Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI).
Con los nuevos murales, ese símbolo de Don Orione suma una intervención artística ligada a la próxima visita papal.