La empresa completó el reemplazo del tramo dañado de la cañería de 800 milímetros que provocó problemas de suministro en distintos puntos de Zona Sur. La recuperación de la red será gradual y todavía podría haber baja presión en sectores de Lomas de Zamora, Almirante Brown y Quilmes.
AySA informó que finalizaron los trabajos de reparación de la importante cañería de impulsión que se había roto en Temperley y que ya comenzó la puesta en servicio del sistema.
La avería se produjo esta semana sobre un conducto de 800 milímetros de diámetro, correspondiente a una de las impulsiones de salida de la Estación Elevadora Quilmes. La rotura provocó una importante pérdida de agua y obligó a interrumpir el bombeo, lo que derivó en falta de suministro y baja presión en distintos puntos de la zona sur del Conurbano.
Durante las últimas jornadas, vecinos de localidades de Lomas de Zamora, Almirante Brown y Quilmes reportaron problemas con el servicio, en algunos casos durante más de 24 horas.
Según comunicó la empresa este jueves, durante la jornada del miércoles se logró completar el reemplazo del tramo de cañería dañado y posteriormente comenzaron las tareas necesarias para volver a poner en funcionamiento la red.
El agua volverá de manera gradual
Aunque la reparación ya fue terminada, desde AySA aclararon que el servicio no se recuperará de forma inmediata en todos los domicilios.
La cañería afectada transporta agua potable a alta presión y, debido a sus dimensiones, el bombeo debe restablecerse progresivamente para evitar una sobrecarga que pueda generar nuevas roturas.
Por ese motivo, durante las próximas horas todavía podrían registrarse baja presión o inconvenientes en el suministro en sectores de Almirante Brown y en localidades linderas de Lomas de Zamora y Quilmes.
La empresa estima que la red irá recuperando sus niveles habituales y que el servicio se normalizará progresivamente durante este jueves.
Continúan los camiones cisterna
Mientras avanza la recuperación del sistema, AySA informó que mantiene el abastecimiento mediante camiones cisterna para hospitales, centros de salud y otros usuarios sensibles, en coordinación con los municipios afectados.
La medida continuará hasta que el funcionamiento de la red se encuentre completamente normalizado.
Podría aparecer agua turbia
AySA también recordó que, durante las primeras horas posteriores a la recuperación del servicio, algunos usuarios podrían detectar turbiedad en el agua.
Según explicó la empresa, esto puede producirse por el arrastre de sedimentos presentes en las cañerías después de que la red fuera vaciada para realizar los trabajos.
En caso de observar esta situación, la recomendación es dejar correr el agua durante algunos minutos hasta que recupere su aspecto habitual.
La reparación pone fin a la intervención sobre el conducto que durante los últimos días generó una de las afectaciones más importantes del servicio de agua en la región. Ahora, la normalización dependerá de la recuperación progresiva de la presión en toda la red.