Está acusado por dos crímenes
A pesar de que estaba prófugo de la justicia, un sujeto estaba comiendo con total tranquilidad en el patio de comidas del COTO de Temperley. Lo que no sabía que es que venían a por él. Las autoridades lo venían siguiendo. Querían agarrarlo desprevenido. Está acusado nada más ni nada menos que de asesinar a un policía y de balear a su ex pareja.
Al momento de su detención, estaba junto a su hija y a la madre de la niña comiendo una hamburguesa con total tranquilidad. Se trata de Miguel Ángel «Piraña» Montes. Tiene 28 años y un prontuario espeso. Cuando los policías se presentaron ante él, entendió todo. Venían a arrestarlo. A uno de los azules le dijo: «Me estás haciendo pasar vergüenza ante mi familia» y acto seguido, sin oponer resistencia alguna, vencido, se entregó.

Desde 2023 que contaba con pedido de captura del juzgado lomense. Uno podría pensar que a raíz de esto, se fugaría a otro país o mínimamente otra provincia pero no. Siguió su vida en la zona sur, transitando impune por las calles de Lomas.
PRÓFUGO DESDE 2023 Y ATRAPADO EN COTO: SUS CRÍMENES
Era octubre de 2023. Tres delincuentes armados y con antecedentes (dos de ellos prófugo y sentenciados a cadena perpetua) interceptaron a Gustavo Romero, comisario de la policía. Querían robarle la moto pero el agente se negó. Como represalia recibió dos tiros fatales. El fiscal Javier Martínez de la Unidad Funcional de Instrucción N°3 encabezó la investigación. Solicitó la detención de Piraña Montes y sus dos cómplices.

Pero el tiempo pasó y Piraña siguió prófugo. Siempre evadió la justicia de la forma más contradictoria posible: mimetizándose. Se puso frente a las propias manos de la justicia para ser invisible. En vez de irse lejos (lo que haría la mayoría) se quedó. Lo buscaban por todos lados cuando seguía estando donde siempre.
En marzo de 2026, volvió a dar indicios de su presencia a través de los crímenes. En Villa Centenario, baleó a su ex pareja. Ella venía caminando por la calle Nápoles. Él la esperaba. Producto de celos, discutieron. Sacó su arma y le metió dos tiros en la pierna. Ella se desangró en el piso y mientras él huía en su moto, abandonándola. Todo quedó filmado por cámaras de seguridad.

Ahora, ya finalmente arrestado, en aspectos judicialmente hablando se le viene la noche. Está imputado por homicidio criminis causa, abuso de armas agravado, robo agravado y lesiones. Posiblemente obtenga la pena mayor: una vida tras las rejas.