Cuatro estudiantes del Instituto Técnico Dr. Emilio Lamarca desarrollaron A.R.G.O.S, un sistema que automatiza el registro de asistencia mediante códigos QR e inteligencia artificial. El proyecto nació a partir de una necesidad cotidiana dentro de la escuela y busca reducir errores, agilizar el trabajo administrativo y mejorar la comunicación con las familias. Ahora esperan poder implementarlo en instituciones educativas de Lomas de Zamora.
«Tomar lista es una rutina que se repite todos los días en cada aula. Parece una tarea simple pero demanda tiempo, puede generar errores y ocupa parte de la jornada escolar». Esa fue justamente la situación que llamó la atención de cuatro estudiantes del Instituto Técnico Dr. Emilio Lamarca, quienes decidieron convertir un problema cotidiano en una solución tecnológica.
Así nació A.R.G.O.S (Asistente de Registro y Gestión Operativa de Seguridad), una plataforma desarrollada por alumnos de sexto año -a partir de una conversación de WhatsApp- que utiliza códigos QR, inteligencia artificial y dispositivos móviles para automatizar completamente el registro de asistencia dentro de las escuelas.
«Nos dimos cuenta de que tomar lista era una tarea bastante repetitiva y manual. Si bien era eficaz, podía ser mucho más eficiente. Entonces pensamos en desarrollar una herramienta que ayudara a los preceptores y modernizara su trabajo», contaron los estudiantes.

El equipo está conformado por Morena Santilli, Lara Gutiérrez, Pablo Arias y Agustina Vergara, quienes organizaron el proyecto según las fortalezas de cada integrante. Morena asumió el rol de coordinación, Pablo se encargó del desarrollo del hardware, Agustina del Software y Lara del área de marketing. Sin embargo, remarcan que cada decisión importante fue tomada de manera conjunta.
Cómo funciona A.R.G.O.S
Una asistencia que se registra en segundos. El funcionamiento de A.R.G.O.S es sencillo para los estudiantes, aunque detrás existe un importante desarrollo tecnológico.
Cada alumno cuenta con un código QR personal -que estaría ubicado, en un primer momento, en el cuaderno de comunicaciones- que escanea al ingresar a la escuela o al aula desde una tablet. En cuestión de segundos, esa información llega al servidor central, donde queda registrada la asistencia y puede ser consultada en tiempo real por los preceptores.
El sistema también contempla distintas situaciones habituales de la dinámica escolar: indentifica ingresos fuera de horario, permite administrar las inasistencias y mantiene actualizada la información para que la institución pueda actuar con mayor rapidez. Además, prevé el envío de notificaciones a las familias y genera estadísticas que facilitan el seguimiento de las trayectorias escolares.
Para sus creadores, uno de los principales objetivos fue reducir el tiempo que hoy demanda la toma de lista. «La principal ventaja sería el ahorro de tiempo, porque el registro a través de un código QR es mucho más rápido que la toma de asitencia por lista, que puede tomar de cuatro a quince minutos», explican.
La iniciativa también apunta a disminuir errores administrativos y mejorar la comunicación entre las escuelas y las familias. «Permite detectar casos de ausentismo reiterado y evita que el alumno pueda llegar a quedarse libre con las materias», agregan. Incluso destacan que podría ser una herramienta útil durante situaciones de emergencia, al permitir conocer rápidamente quiénes se encuentran dentro del establecimiento.
Inteligencia artificial al servicio de la educación
La tecnología detrás de A.R.G.O.S fue desarrollada íntegramente en Python e incorpora herramientas de inteligencia artificial para agilizar el reconocimiento de los códigos QR. «Aplicamos conceptos claves. Primero, la visión por computadora utilizando la librería OpenCV, que permite que las cámaras reconozcan y decodifiquen los códigos en tiempo real y con alta precisión», explican.
El sistema automatiza tareas que hoy se realizan de manera manual siguiendo las reglas establecidas por cada institución educativa. De esa manera, busca reducir tiempos de trabajo y simplificar procesos cotidianos para preceptores y directivos.
Cómo surgió y hacia dónde va
El desarrollo comenzó hace apenas cuatro meses y, aunque todavía continúa en etapa de mejora, el equipo asegura que ya cuenta con un prototipo funcional. «Hoy en día ya existe un A.R.G.O.S que puede ser medianamente implementado. Obviamente queremos mejorar varios aspectos y lo vamos a seguir haciendo con el tiempo», cuentan.
Lejos de destacar obstáculos, los estudiantes aseguran que el principal motor fue el trabajo en equipo: «Somos un grupo de amigos que nos complementamos bastante bien. Eso nos ayudó a entendernos y poder enfrentar cualquier desafío», afirman.
Actualmente el proyecto ya fue presentado en la Feria de Ciencias ACTE y próximamente competirá en un concurso de innovación, una instancia que consideran fundamental para seguir perfeccionando la herramienta y darla a conocer.
«Nos brinda la oportunidad de compartir nuestro proyecto con otras personas, recibir devoluciones que nos ayuden a seguir mejorándolo y demostrar todo lo que aprendimos durante el proceso».
“Nos gustaría que A.R.G.O.S. se implemente en la vida real. No queremos que nuestro proyecto termine siendo uno más olvidado, sino que realmente se ponga en funcionamiento y ayude a nuestra comunidad.”, concluyeron.