Alberto Kahale, el presidente de la Cámara Regional de Comercio e Industria de Lomas de Zamora, alertó sobre la difícil situación que atraviesan los comerciantes locales. Aseguró que las ventas continúan en baja, que cada vez más negocios cierran sus puertas y que no observa señales de recuperación para los próximos meses.
La actividad comercial atraviesa uno de sus momentos más complejos dentro de los últimos años. Locales vacíos en las principales avenidas comerciales, ventas en retroceso y comerciantes que a penas logran cubrir sus costos forman parte de una preocupante realidad dentro de Lomas de Zamora y en gran parte de la provincia de Buenos Aires.
Así lo expresó Alberto Kahale, presidente de la Cámara Regional de Comercio e Industria de Lomas de Zamora, de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y vicepresidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En diálogo con Lomas Conectado, aseguró que el panorama actual no encuentra antecedentes recientes ni siquiera durante los meses más complejos de la pandemia. «La situación está delicada para el comercio minorista. Lo mismo que está pasando en Lomas ocurre en gran parte de la provincia y del país. La industria tampoco la está pasando bien porque está trabajando al 40% de su capacidad productiva. Estamos atravesando un momento muy difícil», sostuvo.
Negocios cerrados
Según explicó, uno de los fenómenos que más preocupa es el cierre constante e indiscriminado de comercios y, consecuentemente, la transformación del mapa comercial. «Muchos negocios bajan sus persianas a fin de mes. Algunos vuelven a abrir tiempo después, pero con otro rubro completamente distinto. Donde antes había una casa de deportes, hoy puede aparecer un local de empanadas o panchos. Está cambiando la calidad y el perfil de los negocios».
Al recorrer las zonas comerciales más importantes de Lomas, la situación se vuelve reconocible a simple vista. «Si uno camina por Boedo se encuentra cuatro locales vacíos prácticamente uno al lado del otro. Lo mismo sucede en distintas avenidas y centros comerciales del partido. Ni siquiera durante la pandemia vimos algo semejante», aseguró Kahale.
Para muchos comerciantes, el problema ya no pasa únicamente por vender menos, sino por la dificultad para sostener la estructura de sus respectivos negocios. Los aumentos en servicios, alquileres y otros costos fijos obligan a destinar gran parte de los ingresos al cumplimiento de obligaciones básicas. «Los comerciantes llegan a fin de mes muy justos, pagan los salarios, la luz, el gas, los impuestos y todos los servicios que aumentaron muchísimo. Después hacen las cuentas y se encuentran con que prácticamente no les queda ganancia. Hoy muchos trabajan únicamente para poder mantenerse abiertos».
¿Y el Día del Padre?
La caída del consumo aparece como uno de los principales factores detrás de esta situación. De acuerdo con el último relevamiento realizado por el CAME, las ventas minoristas continúan mostrando números negativos. «Este mes registramos una baja del 0,3 % respecto del mismo período del año anterior y también hubo una disminución respecto del mes pasado. Lo que más nos preocupa es que no vemos señales desde las políticas del Gobierno Nacional que apunten a la recuperación para los próximos meses.», explicó Kahale.
A pesar de que más del 80% de los comercios apeló a promociones especiales para incentivar las ventas, el consumo durante el Día del Padre volvió a mostrar señales de estancamiento. El ticket promecio alcanzó los $78.986 y las ventas registraron una baja del 0,3% respecto al año anterior. «La gente compró, sí, pero productos mucho más baratos. Cualquier par de zapatillas vale mucho más que lo que resultó el ticket promedio».
Sin señales de recuperación
De cara a los próximos meses, el panorama no parece mostrar grandes cambios. Kahale aseguró que no observa señales concretas de recuperación y que esta situación podría continuar afectando tanto a comerciantes como a trabajadores. «Lamentablemente no veo una mejora para lo que queda del año. Para revertir esta situación hace falta un proyecto de desarrollo productivo que genere más industria, más empleo genuino y, en consecuencia, más consumo».
El presidente de la Cámara Regional de Comercio e Industria de Lomas de Zamora remarcó que las pequeñas y medianas empresas siguen siendo uno de los principales motores de la economía argentina y alertó sobre el impacto que podría tener la continuidad de las presentes políticas. «Están cerrando alrededor de 20 mil PyMes por año. Es una cifra muy preocupante. Si esto no cambia, va a haber más desocupación», afirmó.
Finalmente, Kahale expresó su deseo de que la situación económica pueda revertirse y pidió medidas que permitan sostener la actividad comercial. «Todos queremos que al país le vaya bien. Pero para eso también hay que ayudar a quienes producen y al mercado interno».