Desde esta semana, el último servicio del ramal 436 7/8 sale a las 21:40 desde Banfield. La medida afecta a trabajadores, estudiantes y vecinos de distintos barrios de Lomas de Zamora y Almirante Brown que dependen del colectivo para regresar a sus hogares. También circulan versiones sobre posibles reducciones en otras líneas de la zona.
La noticia comenzó a circular entre los usuarios a través del boca en boca, comentarios escuchados entre las diferentes paradas y conversaciones entre los pasajeros que, desde hace algunos días, advertían sobre posibles cambios en los horarios del ramal 436 7/8, el colectivo que conecta Banfield con la Plaza Bynnon atravesando los diferentes barrios de los partidos de Lomas de Zamora y Alte Brown. Ante la incertidumbre y la falta de información oficial, Lomas Conectado se acercó a la Estación de Banfield y la consulta terminó de confirmar lo que muchos temían: desde esta semana, el último colectivo sale desde allí a las 21:40hs y la medida sería permanente.
La decisión generó preocupación entre los distintos vecinos y vecinas de la zona y usuarios habituales de la línea, especialmente entre quienes dependen del colectivo para regresar de sus trabajos, estudios o actividades nocturnas. Al momento de consultar por los motivos de la disminución del servicio, las respuestas fueron dispares. Mientras algunas personas vinculadas a la empresa aseguraron no contar con información respecto a las razones de la medida, otras señalaron que se trataría de una «reducción de servicio». Hasta el momento, la empresa no emitió ningún comunicado oficial que informe sobre la implementación de la nueva medida ni que explique los motivos detrás de los cambios.
El problema de regresar a casa
Una de las vecinas afectadas es Graciela Schatzmann, quien relató que sus hijas utilizan habitualmente el transporte desde Banfield para regresar a sus casas en el Barrio San José después de trabajar: «Me enteré hace unos días que a partir del 8 de junio iban a empezar a cortar el servicio. Mi hija toma el colectivo de las 22:10 dos veces por semana y una vez por semana el de 23:10. Ahora esos horarios ya no existen», cuenta.
Según explicó, no se trata solamente de un caso aislado, hay muchos otros pasajeros que ahora están a la deriva: «A esa hora hay varios vecinos que viajan desde Banfield hasta el barrio. Son trabajadores, estudiantes y muchas mujeres que vuelven solas a sus casas. Me parece que no pueden hacer una cosa así sin avisar nada. No hay carteles en las paradas ni en los colectivos. No nos merecemos esto».
La vecina también manifestó su preocupación por la seguridad: «No tenemos otro ramal que nos traiga hasta acá. Es muy peligroso caminar varias cuadras a esa hora de la noche. Espero que tengan todo en cuenta porque no son cuatro o cinco personas, son varios quienes toman el colectivo en esos diferentes horarios. Es dejarnos en banda», concluyó.
¿Qué hay detrás del recorte?
Nadia Victoria Ruiz Diaz, abogada y vecina del Barrio San José, considera que el problema debe analizarse dentro de un contexto mucho más amplio. «La reducción de frecuencias se está viendo en distintos transportes y no es casualidad. Hay una reducción presupuestaria a nivel nacional que afecta a numerosos sectores y que también impacta en las empresas que prestan estos servicios.», explicó.
Según cuenta, uno de los principales conflictos radica en la disminución de subsidios destinados al transporte y el aumento de los costos operativos: «Las empresas tienen costos muy altos, especialmente por el combustible. Cuando no pueden sostener estos valores, reducen el servicio. Lo que termina viendo el vecino es que el colectivo ya no pasa cuando lo necesita para ir o volver del trabajo».
Ruiz Diaz remarcó que quienes sufren las consecuencias son los trabajadores que dependen exclusivamente del transporte público. «El perjudicado termina siendo el laburante, los que vamos y venimos en colectivo, los que no llegan a finde mes y no tienen para cubrir un remis, un taxi o un auto de aplicación. Toda esta problemática termina afectando al trabajador que tal vez llega a las doce de la noche a su casa».
Para muchas personas el colectivo no es una opción más: es la única forma de poder llegar a sus casas. Parece una cuestión solo de horarios y transporte pero en realidad afecta el acceso al trabajo, al estudio y a la vida cotidiana de muchas personas.
Inquietud por posibles nuevos recortes
Mientras los vecinos esperan una respuesta oficial por parte de la empresa, crece la preocupación ante la posibilidad de que las reducciones alcancen a otros recorridos. Entre los pasajeros ya circulan versiones sobre modificaciones en el ramal P de la línea 266; una situación que, de confirmarse, ampliaría el alcance de los cambios en el trasporte público de la zona.