Para muchos, viajar del conurbano a Capital ya es una odisea diaria
¿Ya no hay colectivos para viajar en el AMBA? En muchos casos, esa es la sensación. De hecho, esto se viene reflejando en distintos puntos de la zona sur: en Florencio Varela, por ejemplo, la línea 148 —clave para conectar con la Ciudad de Buenos Aires— lleva meses sin funcionar, afectando directamente a miles de usuarios. En otros distritos, la frecuencia se redujo tanto que viajar se volvió realmente difícil.
El conflicto se desató hace semanas con la suba del gasoil. Las diversas cámaras relacionadas al transporte tomaron el acuerdo común de reducir la frecuencia en un 30% menos. Esto se hizo sentir. Desde el gobierno, hasta el momento, no hay soluciones concretas. A pesar de que los colectivos, aumentaron el boleto, la situación no cambia.

Qué difícil se hace vivir en el conurbano y trabajar dentro del mismo, en otro partido, o peor aún, en la Ciudad de Buenos Aires. Hay barrios donde el colectivo era la única conexión para quienes están lejos del tren y hoy la situación se volvió más compleja. Usuarios que ven afectados sus tiempos de viaje y sus posibilidades de acceso al trabajo en un contexto cada vez más exigente.

NO HAY COLECTIVOS: DATOS DUROS
Según el informe publicado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, en los últimos seis años desapareció un 12% de la cantidad de colectivos circulantes del AMBA. En contraposición a este terrible dato, la tarifa mínima subió un 1200%. Día a día, más de cinco millones de personas se movilizan desde el conurbano hacia la Capital Federal para ir a trabajar.
En 2026, lo que comenzó con un recorte de un 30% en la frecuencia, alcanzó finalmente el 40% generando demoras eternas y pésimas condiciones de viaje con pasajeros parados, hacinados y apretados. Los subsidios hacia los colectivos, se redujeron de forma determinante, obligando a las empresas a elevar el boleto pese a no mejorar la calidad del servicio.

En casos como Florencio Varela, la línea 148 —clave para la conexión con Capital Federal— permanece paralizada desde hace meses y, según trascendidos, podría volver a funcionar en los próximos días, aunque con un servicio reducido. Esta situación impacta directamente en localidades como San Francisco Solano, donde muchos usuarios dependen de este recorrido para trasladarse. En ese contexto, el panorama del transporte en la región se vuelve cada vez más complejo.