La Inocencia Fiscal no es un blanqueo tradicional ni ofrece la protección jurídica que muchos contribuyentes podrían imaginar. Así lo advirtió el tributarista Sebastián Domínguez, quien aclaró que el esquema recientemente reglamentado funciona como un régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias y no como un perdón fiscal integral.
El especialista explicó que la diferencia no es menor. Mientras los blanqueos anteriores —como el aplicado en 2024— otorgaban seguridad jurídica plena al cumplir con los requisitos legales, la actual Inocencia Fiscal no brinda esa garantía definitiva frente a eventuales revisiones futuras.
Un régimen con límites
Según detalló Domínguez, el sistema establece una “presunción de exactitud” para quienes estén inscriptos en Ganancias y adhieran al esquema. Sin embargo, esa presunción podría caer si la autoridad fiscal detecta inconsistencias o movimientos injustificados.
En ese contexto, el experto recomendó cautela al momento de exteriorizar ahorros. Especialmente, aconsejó evitar depósitos directos en cuentas propias si no pueden justificarse con claridad. Cualquier acreditación bancaria sin respaldo podría interpretarse como una operación omitida.
La Inocencia Fiscal, entonces, no implica un cierre definitivo de riesgos fiscales. Por el contrario, requiere un análisis minucioso antes de tomar decisiones.
UIF y bancos mantienen controles
Otro punto clave es que las obligaciones de prevención de lavado de dinero continúan vigentes. La Unidad de Información Financiera (UIF) y las entidades bancarias deben seguir evaluando el perfil económico de cada cliente y el origen de los fondos.
Aunque el decreto reglamentario considera la adhesión al régimen como un antecedente favorable, eso no exime a los bancos de cumplir con sus propios controles. Cada operación será analizada en función de la capacidad económica demostrable del contribuyente.
Riesgo político y revisiones futuras
Domínguez también puso el foco en el escenario político. Al no tratarse de un blanqueo blindado por una ley específica, un eventual cambio de gobierno podría derivar en revisiones posteriores.
Las próximas elecciones podrían abrir la puerta a nuevas auditorías sobre el cumplimiento de las obligaciones de las entidades financieras y de los contribuyentes que ingresen al régimen.
Por eso, el especialista insistió en que la Inocencia Fiscal debe evaluarse caso por caso. La decisión de exteriorizar ahorros sin un análisis previo podría generar contingencias futuras.