El Gobierno nacional afirmó que la nueva Ley de Modernización Laboral, que obtuvo media sanción en el Senado de la Nación Argentina, marcará un antes y un después en la historia del empleo en el país. Desde la Casa Rosada aseguraron que se trata de una transformación estructural orientada a actualizar un sistema que, según sostienen, durante años limitó la generación de trabajo formal.
A través de un comunicado difundido tras la votación, el Ejecutivo destacó que la iniciativa busca revertir décadas de litigiosidad laboral, burocracia y normas consideradas obsoletas frente a los cambios tecnológicos y productivos. En ese marco, remarcaron que la reforma apunta a brindar mayor previsibilidad, dinamismo y libertad al mercado de trabajo.
Un cambio estructural en el mercado laboral
El proyecto propone modificaciones profundas en el esquema vigente, con el objetivo de incentivar la creación de empleo registrado y reducir conflictos judiciales. Desde el oficialismo consideran que el modelo anterior fomentó lo que definieron como “industria del juicio”, afectando tanto a empleadores como a trabajadores.
El presidente Javier G. Milei agradeció públicamente a los legisladores que respaldaron la media sanción, al entender que interpretaron el mandato surgido de las urnas. Para el mandatario, la modernización de las leyes laborales es clave para promover empleo genuino y consolidar un entorno de mayor libertad económica.
El mensaje político detrás de la reforma
En el comunicado, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, el Ejecutivo señaló que el país atraviesa un momento decisivo. Según la postura oficial, la aprobación definitiva de la ley permitirá establecer reglas claras que potencien el esfuerzo y el talento de los argentinos.
Mientras el proyecto avanza en el Congreso, el debate sobre la reforma laboral se instala como uno de los ejes centrales de la agenda política y económica.