Lanús atravesó este martes una jornada de fuerte tensión social marcada por cortes de tránsito, protestas y forcejeos en la vía pública, luego de que un grupo de trabajadores denunciara el despido de 80 personas vinculadas al área de barrido y limpieza. El conflicto se extendió desde la mañana hasta bien entrada la tarde y dejó imágenes que se viralizaron rápidamente.
La protesta tuvo distintos epicentros, entre ellos Avenida Hipólito Yrigoyen, la zona del Municipio y los alrededores de Puente Alsina, un nodo estratégico entre Lanús y la Ciudad de Buenos Aires. De acuerdo con la reconstrucción realizada por El Diario Sur, los cortes comenzaron con grupos reducidos y fueron creciendo con el correr de las horas, en medio de la presencia de organizaciones sociales y trabajadores afectados.
El reclamo de fondo
La protesta respondió a la denuncia por la desvinculación de 80 trabajadores que cumplían funciones dentro del servicio de limpieza municipal. Los manifestantes exigieron la reincorporación inmediata, al tiempo que señalaron supuestas deudas en el pago del último salario.
Este tipo de conflictos no es nuevo en municipios del Conurbano, donde parte de las tareas de mantenimiento urbano se articula a través de contratos eventuales o cooperativas.

Momentos de mayor tensión
La situación se tornó más crítica pasado el mediodía, cuando comenzaron los enfrentamientos y forcejeos. Efectivos policiales utilizaron gases y empujones cerca del edificio municipal y también en Puente Alsina, donde se registraron escenas de corridas y dispersión.
Videos difundidos por transeúntes mostraron un despliegue policial que buscó liberar el tránsito, aunque con episodios de violencia que generaron repudio entre los manifestantes. Hasta el momento, no se informó oficialmente sobre heridos de gravedad ni detenidos, pero el clima quedó marcado por la tensión y el malestar de ambas partes.
Desde el entorno de los manifestantes, organizaciones como la UTEP reclamaron la apertura de una mesa de diálogo y denunciaron precarización laboral, según consignó Data Gremial: “Nadie sobrevive con 140 mil pesos. No tengo para comprarle un par de zapatillas a mis hijos para que arranquen el colegio en marzo”.