Un operativo policial logró detener en la localidad de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora, a un hombre que estaba prófugo desde hace más de un año por su presunta participación en una violenta balacera entre remiseros ocurrida en la feria La Salada.
El enfrentamiento
El hecho se remonta al 27 de julio de 2024, cuando en plena mañana se desató una discusión entre dos grupos de remiseros que ofrecían servicios en una estratégica parada de pasajeros ubicada en el cruce de Camino de la Ribera y Bruno Tavano, una de las esquinas de mayor tránsito dentro de la feria comercial más grande de Sudamérica.
Según la reconstrucción de la causa, la disputa comenzó por el control de ese lugar, donde ambos bandos buscaban asegurarse más clientes y rentabilidad. Las tensiones entre las paradas identificadas como “Puente La Noria” y “Flores” escaló rápidamente y, en un momento, involucrados sacaron armas de fuego y comenzaron a disparar contra sus rivales.
En la escena se detectaron múltiples impactos de bala sobre un Volkswagen Vento y otros vehículos, y varias personas quedaron heridas tras los disparos: cuatro remiseros fueron identificados como Matías Senalli, Pedro Machuca, Eduardo López y Kevin Alcaraz, quienes resultaron con lesiones de bala en brazos y piernas y debieron ser trasladados al Hospital Alende de Ingeniero Budge.
La captura del prófugo
Tras más de un año de investigación y búsqueda, efectivos policiales lograron establecer el domicilio de uno de los sospechosos, Nicolás Miculan, en el Barrio Obrero de Lomas de Zamora. Allí se realizó un allanamiento y se concretó su detención. El acusado estaba buscado por la Justicia desde el momento de la balacera, imputado por tentativa de homicidio y por su participación en la disputa armada.
Miculan formaría parte de una banda vinculada a hechos de violencia en contra de trabajadores y comerciantes de la feria La Salada, un sector que, según múltiples investigaciones periodísticas y policiales, no solo concentra una enorme cantidad de actividad comercial sino también disputas territoriales y presencia de grupos que buscan controlar determinadas paradas o áreas de servicios.
Antecedentes de violencia en La Salada
Este no es un hecho aislado en el contexto de la feria. El año pasado también se registraron enfrentamientos entre remiseros, en los que otros protagonistas resultaron heridos y hubo detenciones posteriores, todo enmarcado en conflictos por el control de paradas estratégicas donde se concentran clientes y movimientos económicos significativos.